
Sectores cocaleros afines a Evo Morales instalaron vigilias y puntos de control en inmediaciones de la Novena División del Ejército, en Villa Tunari, en el Trópico de Cochabamba, ante versiones sobre un posible operativo militar o policial en la región.
Grupos movilizados se apostaron en accesos cercanos a la unidad militar con motocicletas, vehículos y controles improvisados. En algunos sectores también se observó la colocación de alambres y barricadas, mientras dirigentes sindicales afirmaron que la medida busca “resguardar” la región frente a una eventual intervención estatal.
Estos sectores afines a Evo también realizaron este lunes una “inspección” en instalaciones militares y expresaron su rechazo a un posible estado de excepción. “Estamos en movilización tomando acciones dentro de los cinco municipios de las Seis Federaciones. Nuestra base está totalmente furiosa y por esa razón nos hemos constituido en la Novena División para constatar y ver cómo está la situación, porque el Gobierno está pretendiendo sacar un estado de sitio que no vamos a aceptar”, afirmó Gastón Ledesma, dirigente cocalero del Trópico de Cochabamba.
Según versiones difundidas por medios locales, representantes de las Seis Federaciones del Trópico incluso ingresaron a instalaciones de la Novena División para reunirse con mandos militares y solicitar explicaciones sobre supuestos movimientos de efectivos especializados en la zona.
La Novena División del Ejército se convirtió nuevamente en un punto sensible dentro del conflicto político en el Chapare. Ya en octubre de 2024, la unidad militar estuvo rodeada por vigilias de sectores evistas, en medio de denuncias de persecución política y tensiones con efectivos militares y policiales.
Hasta el momento, las autoridades militares no emitieron un pronunciamiento oficial sobre la situación.