
Los ministros de Economía y Finanzas del G7 acordaron este martes mantener la presión económica y financiera sobre Rusia para impedir que el Kremlin utilice la crisis en Medio Oriente como una oportunidad para fortalecer el financiamiento de la guerra en Ucrania. La decisión fue asumida durante una reunión realizada en París bajo la presidencia francesa del grupo.
El ministro francés de Economía, Roland Lescure, afirmó que existe una posición “unánime” entre las siete principales economías industrializadas para continuar aplicando sanciones y restricciones contra Moscú. Según señaló, el objetivo es evitar que Rusia obtenga ingresos adicionales que permitan sostener su ofensiva militar sobre territorio ucraniano.
El encuentro reunió a representantes de Francia, Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Italia, Japón y Canadá, además de gobernadores de bancos centrales. También participaron el ministro de Finanzas y el gobernador del banco central de Ucrania, quienes recibieron una nueva señal de respaldo político y financiero.
Lescure sostuvo que “no es una opción” permitir que Rusia saque ventaja de las tensiones en Medio Oriente. En ese sentido, reiteró que las sanciones seguirán siendo una herramienta central para limitar la capacidad económica del Kremlin y reducir los recursos destinados al esfuerzo bélico.
Sin embargo, la reunión también dejó en evidencia diferencias internas dentro del bloque. El lunes, Estados Unidos anunció el levantamiento temporal de ciertas sanciones relacionadas con petróleo ruso almacenado en alta mar, una medida que generó incomodidad entre algunos socios europeos.
El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, reconoció que el G7 mantiene coincidencias estratégicas, aunque aclaró que no existe una posición idéntica en todos los temas. “No siempre estamos 100 por ciento de acuerdo”, afirmó al referirse a la decisión estadounidense de flexibilizar temporalmente algunas restricciones.
Durante la reunión, los países del G7 también evaluaron el avance de las reformas económicas impulsadas por Kiev como parte de las condiciones para reducir su déficit fiscal. Francia destacó que Ucrania ha mostrado avances importantes, aunque insistió en que las reformas deberán continuar para garantizar estabilidad financiera en medio de la guerra.
Otro de los compromisos asumidos por el grupo fue financiar los daños ocasionados en la central nuclear de Central Nuclear de Chernóbil, afectada por el conflicto armado. La medida forma parte de los esfuerzos internacionales para sostener la infraestructura estratégica ucraniana y evitar riesgos adicionales en la región.