
Los periodistas de la red de televisión Unitel, Vladimir Rojas, y Ramiro Charca de Radio Televisión Popular (RTP) sufrieron lesiones hoy como efecto de una emboscada organizada por bloqueadores de la población de Lipari, en el municipio de Mecapaca, a 18 kilómetros al sur de La Paz, que emplearon piedras y dinamita.
Rojas resultó herido en las piernas tras sufrir una caída mientras intentaba huir del ataque de los manifestantes que desde las montañas rodearon a la policía y militares enviados para levantar los bloqueos instalados desde hace cinco días.
El enviado de Unitel fue retenido por varios minutos con violencia por los bloqueadores, que también destruyeron su teléfono móvil, según varios reportes de periodistas que fueron hostigados y perseguidos en las montañas que rodean a la carretera que une a La Paz con la región valluna de Río Abajo.
Una ambulancia atendió de emergencia al reportero tras su liberación y lo transportó hasta un centro hospitalario.
Desde las alturas, los atacantes lanzaron piedras y dinamita usando hondas y un jefe policial informó del repliegue de las fuerzas de seguridad para evitar caer en una emboscada que podría derivar en víctimas entre policías o bloqueadores.
Los equipos afectados fueron de los canales de televisión RTP, Bolivisión y Unitel, además de fotógrafos de medios impresos.
Vehículo apedreado
El director de noticias de RTP, Eduardo Godoy, informó a la Unidad de Monitoreo de los periódicos representados por la Asociación Nacional de la Prensa (ANP) que el periodista Ramiro Charca sufrió un hematoma en un brazo por el impacto de una piedra lanzada por bloqueadores de Lipari.
“Lo asumimos como parte del riesgo profesional”, expresó Godoy y lamentó que la violencia termine afectando sin excepciones a muchas personas.
Relató que el vehículo que transportaba al equipo de prensa del medio fue atacado desde las montañas con piedras y terminó con todos los vidrios laterales rotos.
Una periodista de la red privada de televisión “Cadena A” reportó las acciones de violencia contra periodistas y, ante los ataques con piedras y dinamita tuvo que huir asistida por el vehículo de otro medio informativo.