
Tras varias semanas de muchas especulaciones sobre su paradero, este sábado Alex Saab, testaferro del ex dictador venezolano Nicolás Maduro, fue extraditado nuevamente a Estados Unidos. Según fuentes consultadas por el periódico colombiano El Tiempo, el empresario colombo-venezolano habría sido retirado de la cárcel El Helicoide para ser trasladado desde Caracas hacia el sur de la Florida.
“El Gobierno de la República Bolviariana de Venezuela informa la deportación del ciudadano de nacionalidad colombiana Alex Naim Saab Morán, llevada a cabo este 16 de mayo de 2026 en cumplimiento de las disposiciones normativas de la legislación migratoria venezolana”, señala el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME) de Venezuela, en un comunicado oficial.
Y agrega: “La medida de deportación fue adoptada tomando en consideración que el referido ciudadano colombiano se encuentra incurso en la comisión de diversos delitos en los Estados Unidos de América, tal como es público, notorio y comunicacional”.
De esta manera, Saab es extraditado por decisión del gobierno interino de Venezuela, presidido por Delcy Rodríguez, tras la reciente captura de Maduro. La medida responde a años de acusaciones formales en Estados Unidos por corrupción y lavado de dinero, vinculados a contratos públicos multimillonarios adjudicados durante la gestión del ex dictador chavista.
AlbertoNews informa que Saab fue trasladado de El Helicoide bajo custodia hasta el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía. Allí, una aeronave Gulfstream, con matrícula estadounidense N550GA, aterrizó momentos antes con destino programado al aeropuerto ejecutivo de Opa Locka, Miami.
El operativo contó con la participación de agentes del Buró Federal de Investigación (FBI) y la Agencia Central de Inteligencia (CIA), según las fuentes consultadas a ese medio. También supervisaron el procedimiento el Departamento de Estado de Estados Unidos y el Departamento de Justicia.
Las autoridades federales en Miami acusan a Alex Saab de encabezar esquemas de lavado de dinero y corrupción con recursos del Estado venezolano. La investigación estadounidense se centra en movimientos de cientos de millones de dólares mediante contratos de alimentación pública, especialmente con el programa CLAP.
Las pesquisas señalan que Saab habría canalizado fondos a través de empresas localizadas en distintas jurisdicciones internacionales. Los cargos en su contra incluyen conspiración criminal, lavado de dinero y pago de sobornos a funcionarios venezolanos.