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ONU advierte deterioro de las democracias en América Latina

El PNUD alerta sobre desconfianza institucional, polarización política, crimen organizado y desinformación como amenazas crecientes para la región

Internacional | Agencia | 2026-05-11 20:50:59

Las democracias de América Latina y el Caribe atraviesan un proceso de desgaste progresivo y silencioso que amenaza la estabilidad institucional de la región, según el nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo difundido este lunes.

El documento, titulado “Democracia y Desarrollo 2026”, sostiene que el deterioro democrático ya no se manifiesta principalmente mediante golpes de Estado o rupturas abruptas del orden constitucional, sino a través de una erosión gradual de las instituciones desde el interior de los propios sistemas políticos.

El informe advierte que, pese a ser considerada la región más democrática del mundo en desarrollo, América Latina enfrenta crecientes tensiones políticas, sociales y económicas que están debilitando la legitimidad de los gobiernos y la confianza ciudadana en las instituciones.

Uno de los datos más preocupantes refleja el desplome de la confianza en los organismos electorales. Según cifras de Latinobarómetro citadas por el PNUD, la credibilidad en las autoridades electorales cayó del 47 % en 2016 al 34 % en 2024.

Paralelamente, aumentó el porcentaje de ciudadanos que considera fraudulentas las elecciones en sus países, pasando del 48,5 % al 60,6 % en menos de una década, una señal que el organismo interpreta como un deterioro de la confianza en las reglas democráticas.

La insatisfacción con la democracia también alcanza niveles históricos. Menos de la mitad de la población latinoamericana asegura sentirse conforme con el funcionamiento democrático, mientras más del 70 % considera que los gobiernos actúan en beneficio de intereses particulares antes que del bien común.

El informe identifica a la polarización política como otro de los principales factores de riesgo. América Latina registra actualmente el mayor índice de polarización del mundo, con niveles superiores a los de Europa Oriental y Asia-Pacífico, según datos del proyecto internacional V-Dem.

El PNUD advierte que esa polarización ya no responde únicamente a diferencias ideológicas, sino a una confrontación identitaria donde el adversario político es percibido como una amenaza existencial, profundizando la fragmentación social y debilitando los consensos democráticos.

A este escenario se suma el avance del crimen organizado, descrito en el informe como un fenómeno transnacional que ya no afecta solo la seguridad pública, sino también la representación política, el financiamiento electoral y el control territorial en distintos países.

La violencia política también se consolida como un problema regional. Cuatro de los diez países con mayores niveles de violencia política en el mundo pertenecen a América Latina y el Caribe, según datos citados por Naciones Unidas.

El documento añade que las profundas desigualdades económicas continúan alimentando la fragilidad democrática. Aunque el Índice de Desarrollo Humano regional mostró avances durante las últimas décadas, el PNUD señala que dichos progresos se reducen significativamente al considerar los efectos de la desigualdad social.

Finalmente, el informe advierte sobre el impacto de la desinformación digital y el uso de algoritmos en redes sociales, que se han convertido en la principal fuente de información para millones de personas pese a generar altos niveles de desconfianza. Frente a este panorama, Naciones Unidas propone fortalecer la independencia de los organismos electorales, reconstruir la capacidad del Estado y promover políticas capaces de reducir desigualdades y recuperar la legitimidad democrática en la región.