Bajo el penoco

Política descartable

| 2026-05-10 08:40:47

La advertencia del Tribunal Supremo Electoral sobre la desaparición de más del 70% de las siglas políticas tras las elecciones subnacionales retrata el profundo deterioro de la política boliviana. El país se ha llenado de organizaciones improvisadas, creadas alrededor de coyunturas, liderazgos pasajeros o intereses regionales, sin ideas sólidas ni estructuras permanentes. Más que partidos, muchas funcionan como comités electorales de emergencia. La hiperfragmentación política revela también la incapacidad de construir acuerdos duraderos y proyectos nacionales. Cada elección produce nuevas siglas, alianzas fugaces y candidaturas que desaparecen apenas termina la campaña. La política boliviana dejó de formar instituciones estables para convertirse en una competencia de plataformas personales, sin continuidad, doctrina ni verdadero trabajo territorial sostenido. Esto evidencia una desconexión creciente con la ciudadanía, pues no logran ni siquiera el mínimo respaldo electoral porque no representan demandas reales ni generan confianza. Mientras los partidos tradicionales desaparecen y los nuevos fracasan rápidamente, Bolivia queda atrapada en un sistema político débil, fragmentado y cada vez más distante de las preocupaciones concretas de la población.