
La Organización Mundial de la Salud confirmó este jueves que cinco de los ocho casos sospechosos detectados en el crucero MV Hondius dieron positivo a hantavirus, mientras otros tres permanecen bajo observación médica. El brote ha provocado una operación sanitaria internacional y mantiene en alerta a varios países ante el riesgo de nuevos contagios.
El barco navega actualmente por el Atlántico rumbo a Tenerife, en Canarias, donde se prevé su llegada este domingo. Las autoridades españolas anunciaron que el crucero no atracará directamente en puerto y que la evacuación de pasajeros se realizará mediante lanchas especiales y bajo estrictos protocolos sanitarios.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se comunicó con el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, para reducir la tensión política generada por la llegada de la embarcación al archipiélago.
Las autoridades sanitarias españolas confirmaron que todos los pasajeros serán evaluados médicamente a bordo antes de cualquier desembarco y remarcaron que la evacuación se hará “sin contacto con la ciudadanía”. Protección Civil indicó además que nadie abandonará el barco hasta que esté listo el operativo de repatriación.
La OMS investiga como posible origen del brote un viaje de observación de aves realizado por una pareja neerlandesa en países del Cono Sur, incluyendo Uruguay, Chile y Argentina. Ambos pasajeros enfermaron durante el viaje y posteriormente fallecieron.
La ministra de Sanidad española, Mónica García, señaló que las investigaciones apuntan a una actividad específica realizada conjuntamente por varios pasajeros antes de la aparición de síntomas, lo que podría explicar parte de los contagios.
Mientras tanto, el Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria, en Tenerife, activó su Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel para atender posibles casos graves. El centro es el único de este tipo en Canarias y uno de los pocos especializados en enfermedades infecciosas de alto riesgo en España.
En Canadá, las autoridades sanitarias ordenaron el aislamiento domiciliario de dos pasajeros que viajaban en el crucero y mantienen vigilancia sobre una tercera persona que compartió vuelo con un individuo que presentó síntomas compatibles con la enfermedad.
También en Países Bajos se confirmaron dos nuevos casos de hantavirus entre pasajeros evacuados del barco. Ambos pacientes fueron trasladados desde África hacia hospitales universitarios neerlandeses, donde se ratificó el diagnóstico.
Las autoridades sanitarias holandesas informaron además que una azafata de la aerolínea KLM permanece hospitalizada tras haber tenido contacto con una de las pasajeras fallecidas. Más de 300 personas que viajaban en ese vuelo serán notificadas y monitoreadas preventivamente.
La naviera propietaria del crucero informó que hace dos semanas unas 30 personas de al menos 12 nacionalidades abandonaron la embarcación en la isla de Santa Elena antes de que se detectara oficialmente el brote, lo que incrementa la preocupación internacional por posibles cadenas de contagio.
Aunque los expertos sostienen que el hantavirus no se transmite fácilmente entre personas, la OMS y las autoridades sanitarias mantienen un monitoreo intensivo debido a las circunstancias excepcionales del brote y al elevado número de contactos internacionales generados por el crucero durante las últimas semanas.