
El Friburgo escribió este jueves la página más gloriosa de su historia al clasificarse por primera vez a una final continental tras vencer por 3-1 al Braga y revertir el 2-1 sufrido en la ida. El conjunto alemán aprovechó la superioridad numérica desde los primeros minutos y terminó sellando su boleto a la final de la Europa League, donde enfrentará al Aston Villa.
El partido cambió rápidamente a los siete minutos, cuando Dorgeles fue expulsado con roja directa tras derribar a Jan-Carl Beste en la frontal del área cuando el alemán se marchaba solo hacia el arco. Con un hombre más, el Friburgo asumió el control absoluto de la posesión y obligó al Braga a refugiarse cerca de su portería.
La presión local tuvo premio en el minuto 19. En una jugada cargada de rebotes y fortuna, Kübler insistió en un balón dividido y el despeje de Gorby terminó impactando en él antes de que la pelota ingresara lentamente al arco defendido por Hornicek, desatando la euforia en el estadio alemán.
El gol dejó al Braga contra las cuerdas: sin la ventaja conseguida en la ida, con un jugador menos y todavía mucho tiempo por delante. El equipo portugués intentó resistir y apostar al contragolpe, pero volvió a sufrir antes del descanso. Nadie logró frenar a Manzambi, que avanzó con libertad y sacó un potente derechazo ajustado al poste para marcar el 2-0 y darle al Friburgo la ventaja en la serie.
Pese al duro golpe, el Braga reaccionó en el tramo final de la primera mitad y estuvo cerca de descontar con un remate de Vitor Gomes que se estrelló en el poste, dejando una advertencia para los locales de cara al complemento.
Consciente de que no podía relajarse, el Friburgo salió al segundo tiempo decidido a liquidar la eliminatoria. Aunque el Braga intentó mantenerse con vida y generó algunos momentos de tensión, el conjunto alemán sostuvo la ventaja y terminó certificando una clasificación histórica que lo instala, por primera vez, en la gran final de un torneo europeo.