Bajo el penoco

Discursos de Paz

| 2026-05-07 14:55:41

La caída de Rodrigo Paz en las encuestas no responde a sus acciones, sino a sus omisiones. Aunque posee una innegable capacidad oratoria para diagnosticar la herencia del MAS y denunciar la destrucción institucional, su capital político se agota porque se limita a señalar el problema sin ejecutar la cura. La ciudadanía boliviana ya no busca un analista elocuente, sino un ejecutor determinado. Su popularidad desciende porque la gente le exige que abandone la zona de confort del "discurso bonito" y asuma el costo de ser impopular. Bolivia requiere reformas estructurales profundas —como la reducción del aparato estatal y una reingeniería económica— que el presidente posterga por temor al conflicto. Paradójicamente, cuando se atrevió a tocar los subsidios a los hidrocarburos, el país respondió con madurez, manteniendo su respaldo. Hoy, la sociedad le pide que deje de matizar la crisis y aplique el "remedio amargo". El desgaste actual evidencia que el pueblo está listo para el cambio drástico; quien parece no estarlo es el propio Paz.