
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, confirmó este martes el fin de la ofensiva militar contra Irán, asegurando que Washington “logró todos los objetivos” y que ahora prioriza la vía diplomática y la defensa del tránsito marítimo.
Rubio anunció el cierre de la operación militar denominada “Furia Épica”, cuya conclusión ya fue notificada al Congreso, marcando el fin de la fase bélica directa en el conflicto con Teherán.
“El presidente quiere un acuerdo de paz”, afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense, en línea con la postura del mandatario Donald Trump, quien ha insistido en evitar una guerra prolongada en Medio Oriente.
Según Rubio, la estrategia estadounidense se ha desplazado hacia el llamado “Proyecto Libertad”, una iniciativa que combina presencia militar disuasiva con presión diplomática para estabilizar la región.
El funcionario explicó que el objetivo inmediato es garantizar la seguridad del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio global de petróleo, combustibles y fertilizantes.
En ese marco, advirtió que las fuerzas estadounidenses actuarán bajo una lógica defensiva: “Si no nos disparan, no disparamos. Pero si somos atacados, responderemos con eficacia letal”.
El despliegue militar en la zona incluye destructores con misiles guiados, más de un centenar de aeronaves y alrededor de 15.000 efectivos, bajo coordinación del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
Rubio confirmó además la destrucción de al menos siete lanchas rápidas iraníes que, según Washington, realizaron maniobras agresivas contra convoyes marítimos, en incidentes que dejaron al menos diez marinos civiles muertos.
El secretario de Estado subrayó que Irán no puede controlar el uso del estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de petróleo, insistiendo en la necesidad de mantener abierta esa ruta estratégica.
En paralelo, Washington mantendrá operaciones para neutralizar amenazas como drones o embarcaciones hostiles, con el objetivo de asegurar la libre navegación internacional.
En el plano diplomático, Rubio fue enfático: Irán debe sentarse a negociar y aceptar los términos propuestos por Estados Unidos para avanzar hacia una solución duradera.
Finalmente, el jefe de la diplomacia estadounidense señaló que su gobierno también busca ampliar esfuerzos humanitarios en otros frentes, incluyendo Cuba, y expresó su intención de dialogar con el papa León XIV para canalizar ayuda a través de la Iglesia, en un contexto global marcado por múltiples tensiones.