
El precio del petróleo alcanzó este miércoles uno de sus niveles más altos desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, mientras los principales índices de Wall Street lograron mantenerse cerca de sus máximos históricos pese a un entorno de creciente incertidumbre global.
El barril de Brent cerró en 118,03 dólares en el mercado de futuros de Londres, con un alza del 6,08 %, impulsado por las tensiones geopolíticas y la preocupación por la escasez de suministro energético.
Durante la jornada, el crudo llegó a tocar un máximo intradía de 119,76 dólares, el nivel más elevado desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán a finales de febrero.
El petróleo West Texas Intermediate (WTI) también registró fuertes ganancias, subiendo un 6,9 % hasta los 106,8 dólares por barril, su mayor cotización desde mediados de abril.
Desde el inicio de la guerra, el Brent acumula una revalorización superior al 62 %, mientras que en lo que va del año el incremento se acerca al 94 %, reflejando la fuerte presión sobre los mercados energéticos.
Las tensiones aumentaron luego de que Irán amenazara con una “acción militar sin precedentes” si Estados Unidos no cesa sus operaciones navales y levanta el bloqueo en el estrecho de Ormuz.
En respuesta, el presidente Donald Trump aseguró que su país mantendrá la presión, incluso evaluando extender el bloqueo a los puertos iraníes durante varios meses, según fuentes oficiales.
Analistas del mercado advierten que una prolongación de estas medidas podría agravar aún más las interrupciones en el suministro global de crudo, elevando los precios a niveles aún más altos.
A esta situación se suman datos que refuerzan la percepción de escasez: los inventarios de petróleo en Estados Unidos cayeron en más de seis millones de barriles la semana pasada, muy por encima de lo esperado por el mercado.
Pese a este escenario, los mercados bursátiles estadounidenses mostraron resiliencia. El SyP 500 cerró prácticamente sin cambios, mientras el Nasdaq avanzó levemente y el Dow Jones registró una moderada caída.
Los inversores también reaccionaron a la decisión de la Reserva Federal de mantener sin cambios las tasas de interés, en una de las votaciones más divididas en décadas, lo que incrementó la cautela en los mercados.
En conjunto, el alza del petróleo, la incertidumbre geopolítica y las señales mixtas de la política monetaria configuran un panorama complejo, en el que los mercados financieros globales se mantienen en equilibrio precario frente a una crisis que sigue escalando.