
El petróleo continúa siendo la principal fuente de energía en la mayoría de las economías más grandes del mundo, mientras que el carbón mantiene su dominio en países como China e India, según un reciente análisis de la matriz energética global basado en datos de 2024.
El estudio, que compara las diez mayores economías del planeta, muestra que seis de ellas dependen principalmente del petróleo, entre ellas Estados Unidos, Alemania, Japón, Reino Unido e Italia. Este recurso sigue siendo clave para sectores como el transporte y la industria.
Italia encabeza la lista de países con mayor dependencia del petróleo, con cerca del 46% de su matriz energética basada en este recurso. Le siguen Alemania y el Reino Unido, que también presentan altos niveles de consumo, aunque han incrementado sus inversiones en energías renovables en los últimos años.
Por su parte, el carbón continúa siendo la fuente dominante en China e India, donde representa aproximadamente el 58% y 59% del suministro energético, respectivamente. Esta situación responde a la amplia disponibilidad de este recurso y a su bajo costo para la producción industrial.
El análisis se basa en datos del Informe Estadístico de Energía Mundial 2025, que recopila información actualizada sobre el consumo energético global y permite observar las diferencias estructurales entre economías desarrolladas y emergentes.
A pesar del avance de las energías limpias, el estudio evidencia que los combustibles fósiles siguen siendo difíciles de reemplazar en el corto plazo, especialmente en sistemas de transporte y en industrias de alto consumo energético.
Sin embargo, algunos países presentan modelos distintos. Francia destaca por su fuerte dependencia de la energía nuclear, que aporta más del 46% de su matriz energética, la proporción más alta entre las economías analizadas.
Canadá, en cambio, aprovecha sus recursos naturales para impulsar la energía hidroeléctrica, que representa más del 10% de su suministro, complementando una matriz relativamente equilibrada entre petróleo y gas natural.
Rusia muestra un perfil diferente, con una fuerte dependencia del gas natural, que supera el 50% de su matriz energética. Además, registra la menor participación de energías renovables, con apenas un 0,2%.
El informe también señala que, aunque China e India dependen fuertemente del carbón, ambos países están invirtiendo de manera significativa en energías renovables y nuclear, con el objetivo de reducir emisiones sin frenar su crecimiento económico.
Estas diferencias reflejan que no existe un único camino hacia la transición energética, sino múltiples estrategias condicionadas por los recursos disponibles, la estructura económica y las políticas de cada país.
En este contexto, el desafío global radica en acelerar la transición hacia fuentes más limpias sin comprometer la seguridad energética, en un escenario donde los combustibles fósiles aún conservan un papel central en la economía mundial.