
Entre los organismos internacionales, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) es la más optimista sobre el desempeño de la economía boliviana en esta gestión al proyectar un leve crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 0,5 %.
Este cálculo refleja gran contraste con los pronósticos recientes del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que proyectaron que la economía boliviana se contraerá -3,2 % y -3,3 % respectivamente. Incluso en el Presupuesto General del Estado (PGE) 2026, reformulado, presentada la pasada semana por el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, se prevé una contracción del PIB de -1,28 % en esta gestión.
El informe de la Cepal coloca a Bolivia entre las economías más rezagadas en cuánto al desempeño del PIB solo por delante de Cuba (-6,5 %), Haití (-14 %), Jamaica (-1 %) y Trinidad y Tobago (0,8 %).
En conjunto, la región de América Latina y el Caribe crecerá un 2,2 % en este 2026, según la Cepal, entre las grandes economías, las proyecciones son de 3,3 % para Argentina, Brasil 2 %, Colombia 2,5 %, Chile 2 % y México 1,5 %.
“El deterioro del escenario externo es uno de los principales factores detrás de la revisión a la baja de las proyecciones de crecimiento regional, señala la CEPAL. Durante los primeros cuatro meses del presente año, el aumento de las tensiones geopolíticas y el conflicto bélico en Medio Oriente han elevado la incertidumbre global y la volatilidad en los mercados financieros y de materias primas”, explicó la Cepal en un boletín de prensa.
Agrega que en las tres primeras semanas de abril el precio internacional del petróleo es 74 % más caro en comparación al promedio de diciembre del año pasado, factor que presiona la inflación y encarece los costos de producción y transporte.
“A nivel regional, el crecimiento se vería limitado principalmente por un menor dinamismo del consumo privado. Si bien la inversión muestra señales de recuperación, esta continúa siendo moderada en la mayoría de los países”, agrega el organismo.