
Apenas un día después de que "Michael" rompiera récords históricos de taquilla, su director, Antoine Fuqua, se ha enfrentado a la pregunta que ha dividido a la crítica: la ausencia de las acusaciones de abuso sexual infantil que marcaron la última etapa de la vida del artista. Este lunes 27 de abril, en una entrevista exclusiva recogida por Infobae, el cineasta explicó que la decisión de no profundizar en los juicios y alegaciones de 1993 y 2005 fue una elección deliberada basada en el enfoque de "celebración de la vida" que se pretendía dar a la cinta.
Fuqua argumentó que la película, que dura aproximadamente tres horas, ya contenía una carga emocional y cronológica inmensa al retratar el genio musical y las presiones familiares de Jackson. Según el director, incluir los complejos procesos judiciales habría desviado el tono de la obra hacia un drama legal que habría opacado la exploración del proceso creativo del artista. "Queríamos mostrar al hombre detrás de la magia, su soledad y su trabajo. Hay documentales que ya exploran esos otros temas; mi película es sobre el artista", declaró el cineasta.
Una visión desde el núcleo familiar. La controversia también se alimenta del hecho de que la película cuenta con la aprobación y producción de la familia Jackson y los albaceas del patrimonio. Ante los cuestionamientos sobre una posible "limpieza de imagen", Fuqua aseguró que tuvo libertad creativa, pero que prefirió basar el guion en los hechos que moldearon la carrera musical de Michael. Reiteró que Jaafar Jackson logró capturar una "verdad emocional" que, en su opinión, era más relevante para la historia que los escándalos mediáticos.
El director también sugirió que los temas omitidos o tratados superficialmente en esta primera entrega podrían encontrar un espacio en la ya rumoreada secuela. Esta declaración ha sido interpretada por muchos como una estrategia para mantener el éxito comercial de la primera cinta mientras se prepara el terreno para una narrativa más densa y oscura en el futuro, que abordaría los años de decadencia y las batallas legales del Rey del Pop.
Reacción de la crítica y el público. Mientras que los seguidores más fieles de Jackson han aplaudido el enfoque por centrarse en su talento, sectores de la crítica cinematográfica consideran que la omisión resta honestidad al retrato biográfico. No obstante, el impacto en taquilla sugiere que el gran público ha aceptado la visión de Fuqua, priorizando la experiencia audiovisual y musical sobre la controversia judicial que ha perseguido el nombre de Jackson durante décadas.