
La Cámara Departamental de Transporte de La Paz (Cadetran) convocó a sus afiliados a iniciar medidas de presión desde este lunes 27 de abril, con una marcha que partirá desde la extranca de Senkata en El Alto. La decisión, que también incluye bloqueos de calles y carreteras, surge tras una asamblea del sector que declaró estado de emergencia ante la falta de respuestas a sus demandas.
En un comunicado difundido este sábado, la organización señala que la determinación responde a los intentos de diálogo sin resultados ante distintas instancias del gobierno: “En atención a las reiteradas solicitudes cursadas a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Ministerio de Obras Públicas, Ministerio de la Presidencia y Cancillería, sin haber obtenido respuesta efectiva, el sector se ha declarado en estado de emergencia”, indica el documento.
Entre sus demandas, expresan su rechazo a la situación actual en relación a los combustibles: “exigimos la regularización inmediata del abastecimiento de combustible, considerando que el sector ha coadyuvado con el incremento del precio del combustible a Bs 9,80, por lo que no existe justificativo para la actual escasez”, señala el pronunciamiento. También plantea observaciones a empresas del rubro y pide la devolución de camiones retenidos en Perú.
La convocatoria establece la movilización para el día lunes 27 de abril, con punto de concentración en la extranca Senkata, desde las 07:00.
Contexto
Ya en horas de la mañana de este sábado, varios camiones cortaron la ruta a Oruro por algunas horas, con el mismo reclamo. Estas medidas se presentan en medio de una serie de reclamos de diversos sectores del transporte por la escasez de combustible en el país. A la falta de diésel que ya lleva varios días y también afecta al sector agroproductor de Santa Cruz y Cochabamba, en las últimas horas se sumó también la escasez de gasolina en algunas regiones.
En días pasados, dirigentes advirtieron sobre filas prolongadas, afectación a miles de vehículos y la posibilidad de nuevas medidas de presión si no se atiende la demanda de abastecimiento. A este reclamo, se suma también la persistente queja por el combustible en mal estado, la afectación a los vehículos y las demoras en el proceso de resarcimiento que lleva adelante YPFB.
En este contexto, autoridades del ministerio de Hidrocarburos y de la estatal petrolera aseguraron el viernes que la merma en el suministro de diésel se debe a la sobredemanda por el ciclo agrícola y a la imposibilidad de descargar buques en el puerto de Arica debido a factores climáticos. No obstante, anunciaron que en las últimas horas se distribuyó, desde la planta de Senkata, dos millones de litros de este carburante a diferentes regiones y otros cuatro millones de litros también se despacharon desde Palmasola; además, el nuevo presidente de YPFB Sebastián Daroca informó en sus redes sociales que hasta el martes 28 se prevé la llegada de más de 1.200 cisternas, actualmente en tránsito, para reforzar el abastecimiento de combustibles.