
Estados Unidos ha desatado una fuerte controversia internacional al solicitar a la FIFA que Italia reemplace a Irán en el Mundial 2026, a menos de dos meses del inicio del torneo que se disputará en territorio estadounidense, México y Canadá.
La propuesta, revelada por el Financial Times, fue impulsada por Paolo Zampolli, enviado especial para el Mundial, quien aseguró haber sugerido la idea tanto a Donald Trump como al titular de la FIFA, Gianni Infantino. Zampolli argumentó razones deportivas, destacando la trayectoria de la selección italiana y su historial de títulos mundiales.
Sin embargo, la iniciativa tiene un trasfondo claramente político. Según fuentes cercanas, el planteamiento también busca recomponer las relaciones entre Washington y Roma, tensadas en los últimos meses por diferencias diplomáticas y declaraciones cruzadas entre Trump y líderes italianos.
En el plano deportivo, la propuesta genera polémica: Italia no logró clasificar al torneo tras caer en la repesca, mientras que Irán obtuvo su cupo en cancha. No obstante, la participación iraní está en duda debido al clima de inseguridad tras recientes ataques en su territorio, que han elevado la tensión en la región.
El propio Trump afirmó que los futbolistas iraníes serían “bienvenidos” en ciudades sede como Los Ángeles o Seattle, aunque reconoció que el contexto podría representar riesgos. Por su parte, Infantino ha reiterado su intención de que todas las selecciones clasificadas compitan con normalidad.
Desde Irán, su federación aseguró que el equipo está listo para disputar el Mundial, dejando la decisión final en manos de la FIFA. Un eventual cambio a estas alturas sería inédito y abriría un intenso debate no solo en lo deportivo, sino también en el ámbito político a nivel global.