Tribuna

El poder, el Papa y Trump

El poder, el Papa y Trump
Javier Gómez - Religioso y periodista | Religioso y periodista
| 2026-04-20 00:26:00

El reciente ataque verbal del presidente Donald Trump deja clara la necesidad de aplicar aún más que nunca lo que he venido predicando desde que (amargamente) lo internalicé hace más de veinte años) y por lo tanto es una de mis prédicas más repetitivas... la necesidad de poner en práctica 1 de Timoteo 2, 1-4: “Ante todo recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos, sin distinción de personas; por los jefes de estado y todos los gobernantes, para que podamos llevar una vida tranquila y en paz, con toda piedad y dignidad. Esto es bueno y agrada a Dios, nuestro Salvador, pues Él quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”, enfatizando que no dice “por los que me simpatizan”.

Quien me conoce, lo sabe, mi humor es negro, me gusta el sarcasmo y, cuando es inteligente, reconozco la inteligencia y el arte que hay detrás del hecho de que algunas de esas irreverencias hagan reír. El humor es muestra de inteligencia, cualquier psicólogo, por muy mala que sea su formación, sabe que esto es real. Dicho esto, cuando Trump se publicó a sí mismo como papa, no me resultó molesto. Cuando publicó la imagen con tintes mesiánicos (que luego retiró) sí creo que fue una pasada de mano.

Creo que esta última publicación fue “un tiro en el pie” para sí mismo. Creo que más que a los católicos, tan acostumbrados durante años a recibir ataques, ver blasfemias, y demás, de diferentes frentes, no nos duela tanto como a hermanos cristianos de otras denominaciones entre las cuales este tipo de cosas, por muy cotidianas que se hayan vuelto (para los católicos), se lo tomaron y tomarán aún más en serio que nosotros. Creo que eso, en la cercanía electoral que hay en su país, podría pasarle factura. Aunque la haya retirado luego, creo, repito, creo, que reconociendo que fue un error.

Me parece importante señalar que la respuesta del Papa ha sido “cristianamente asertiva”, una elegante puesta de “la otra mejilla” en la cual pudo verse en práctica que: “Una respuesta amable calma la furia, una palabra hiriente hace que aumente la cólera” (Proverbios 15 1), y “El hombre arrebatado arma peleas, el que demora en enojarse trae la calma” (Proverbios 15, 18). “Los proyectos carentes de reflexión fracasan; tendrán éxito si han sido bien madurados (Proverbios 15,22). “El temor de Yavé es la escuela de la sabiduría; antes de la gloria es necesaria la humildad” (Proverbios 15,33)

Volviendo al punto inicial: la relevancia de ambas figuras, especialmente la de Trump y cada uno de los frentes que cada una de ellas enfrenta, con dos clases de poder y formas, pero las dos con repercusión mundial, hace que tengamos que unirnos en oración por quienes están en el poder en el mundo, los que nos simpatizan y los que no. El poder tiene múltiples tentaciones, Jesús mismo fue tentado durante su vida con él más de una vez.

Unos gobernantes manejando tanto poder sin ser acompañados por la oración de sus pueblos están expuestos a la influencia del mal, en cada una de sus más sutiles formas y afectando cada una de sus más irrelevantes o no decisiones. Sí, puede ser reiterativo, sí puede que nada nuevo haya en esta redacción, pero, novedoso o no, rezar por ellos es ahora más que nunca necesario. Dios con nosotros.

Javier Gómez - Religioso y periodista | Religioso y periodista
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