
El gobierno de Cuba confirmó que sostuvo recientemente conversaciones con Estados Unidos en La Habana, en un contexto marcado por tensiones políticas y medidas de presión impulsadas desde Washington.
El anuncio fue realizado por Alejandro García, director de asuntos bilaterales del Ministerio de Relaciones Exteriores, quien aseguró que el encuentro se desarrolló con delegaciones de ambos países en la capital cubana.
Según el funcionario, por parte de Estados Unidos participaron secretarios adjuntos del Departamento de Estado, mientras que la representación cubana estuvo encabezada por autoridades a nivel de viceministro.
Las conversaciones, que no habían sido confirmadas oficialmente hasta ahora, habrían tenido lugar el pasado 10 de abril, de acuerdo con reportes del medio estadounidense Axios.
Ese informe también señaló la participación de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, lo que sugiere un involucramiento de figuras cercanas al histórico liderazgo cubano.
Uno de los principales temas abordados fue el denominado “cerco energético”, que Cuba considera prioritario debido a su impacto en la economía y el suministro interno de combustible.
García subrayó que la eliminación de estas restricciones fue un punto central en la agenda de La Habana, calificándolo como un asunto de “máxima prioridad” para su gobierno.
Desde Washington, sin embargo, se habrían planteado condiciones para avanzar en el diálogo, incluyendo la liberación de presos políticos, según fuentes citadas por Axios.
La cancillería cubana negó esas afirmaciones y evitó referirse a posibles exigencias, insistiendo en que el proceso se maneja con discreción por tratarse de un tema “sensible”.
Las conversaciones se producen en un momento de fuerte deterioro en las relaciones bilaterales, especialmente desde que el presidente Donald Trump reactivó en enero una política de máxima presión contra el gobierno cubano.
Dicha estrategia incluye restricciones económicas y medidas orientadas a aislar al régimen, lo que ha profundizado las dificultades internas en la isla.
Pese a este escenario, el contacto directo entre ambas partes sugiere la apertura de canales diplomáticos, aunque sin garantías de avances concretos en el corto plazo.