
El 79% de los cubanos residentes en el sur de Florida apoya una intervención militar de Estados Unidos en Cuba, según una encuesta reciente, en un contexto de creciente tensión política y militar entre Washington y La Habana.
El sondeo, divulgado por el diario Miami Herald, refleja un respaldo mayoritario del exilio cubano a una acción directa para derrocar al régimen encabezado por Miguel Díaz-Canel.
La encuesta se realizó entre el 6 y el 10 de abril de 2026, con una muestra de 800 personas en los condados de Miami-Dade, Broward, Palm Beach y Monroe, y tiene un margen de error de ±3,5 puntos porcentuales.
Los resultados muestran que el apoyo no solo es amplio, sino también contundente: un 36% respalda una intervención militar directa para un cambio de régimen, mientras que un 38% apoya una operación combinada que incluya asistencia ante la crisis humanitaria.
Este respaldo coincide con un momento de alta tensión política, luego de que el propio Díaz-Canel reconociera que su gobierno enfrenta “serias amenazas”, incluyendo una posible agresión militar por parte de Estados Unidos.
Desde La Habana, el mandatario calificó la situación como “absolutamente desafiante” y admitió que el riesgo de una intervención ha aumentado en las últimas semanas.
Las declaraciones se produjeron durante un acto por el aniversario de la proclamación del carácter socialista de la revolución cubana, en medio de un clima de incertidumbre interna y presión externa.
En paralelo, reportes del diario USA Today indican que el Pentágono estaría intensificando planes de contingencia para una eventual operación militar en la isla, a la espera de una decisión del presidente Donald Trump.
El escenario se ve reforzado por la postura de figuras clave de la política estadounidense, como el secretario de Estado Marco Rubio, quien ha impulsado una línea dura frente al régimen cubano.
El estudio también evidencia un rechazo significativo a cualquier negociación que implique la permanencia del actual sistema político en Cuba.
Según los datos, el 78% de los encuestados se opone a acuerdos que mantengan al castrismo en el poder, mientras que el 77% rechaza mejoras económicas sin una transición democrática.
Además, un 68% manifestó su negativa a cualquier diálogo que pueda fortalecer al régimen, lo que refuerza la preferencia por soluciones de carácter más radical.
Analistas citados en el informe sostienen que estos resultados representan una “luz verde” política para una eventual acción militar por parte de Washington.
El respaldo del exilio cubano también se interpreta como un factor de presión interna dentro de Estados Unidos, especialmente en un estado clave como Florida.
Mientras tanto, Díaz-Canel instó a la población cubana a prepararse para un posible conflicto armado, asegurando que el país debe estar listo para enfrentar una invasión.
“No la queremos, pero es nuestro deber prepararnos para evitarla y, si fuera inevitable, ganarla”, afirmó el mandatario en su intervención pública.
El gobierno cubano insiste en denunciar una “agresión multidimensional” por parte de Estados Unidos, incluyendo sanciones económicas y presiones diplomáticas.
Sin embargo, desde Washington se ha intensificado la estrategia de asfixia económica, incluyendo medidas dirigidas al sector energético que buscan debilitar al régimen.
En este contexto, el futuro de Cuba se mueve entre la presión internacional, el endurecimiento interno y un respaldo externo significativo a una posible intervención.
El resultado es un escenario altamente volátil, donde la combinación de factores políticos, militares y sociales mantiene abierta la posibilidad de un cambio abrupto en la isla.