
Blooming regresó este viernes a Santa Cruz golpeado por la dura derrota sufrida ante Bragantino (3-2) por Copa Sudamericana, en un partido que parecía encaminado al triunfo histórico y que terminó escapándose en la última jugada.
Uno de los momentos determinantes del encuentro fue la expulsión de Diago Giménez, quien vio dos tarjetas amarillas en menos de un minuto tras cometer faltas consecutivas. Hasta ese momento, el equipo celeste se imponía 2-1 y daba la sorpresa en territorio brasileño.
Con un hombre menos, Blooming se replegó en su campo e intentó sostener la ventaja, pero terminó cediendo en el sexto minuto de adición, cuando Bragantino concretó la remontada.
Al llegar a Santa Cruz, el entrenador Mauricio Soria salió al paso de las críticas y brindó su respaldo al defensor, dejando en claro que la responsabilidad es compartida. “Merecíamos y podíamos haber sacado un mejor resultado, eso nos entristece a todos. Sobre Diago, todo se va a direccionar hacia él, pero todos somos responsables de lo que se hizo dentro del campo”, afirmó.
El técnico también remarcó el apoyo del grupo al jugador: “Estamos respaldando a todos. En su momento hacen cosas buenas y también las menos correctas. Seguiremos adelante”.
Por su parte, Giménez se pronunció tanto en redes sociales como ante la prensa, donde asumió la responsabilidad por su expulsión, pidió disculpas a sus compañeros y al cuerpo técnico, y negó de forma enfática cualquier tipo de irregularidad vinculada a apuestas deportivas, versiones que circularon entre algunos hinchas. Además, denunció haber recibido amenazas de muerte.
Con este resultado, Blooming queda en el último lugar del Grupo H de la Copa Sudamericana con un punto. El plantel tendrá un breve descanso antes de enfocarse en sus próximos compromisos, tanto en la División Profesional como en el torneo internacional.