
El FC Barcelona estalló contra el arbitraje tras su eliminación en la UEFA Champions League frente al Atlético de Madrid. Un día después del duro golpe, las críticas no cesaron y pasaron del césped a los despachos, con declaraciones contundentes tanto de jugadores como de la dirigencia.
El más directo fue Raphinha, quien llegó a calificar los partidos como un “robo”, reflejando el malestar del vestuario por las decisiones arbitrales durante la serie. A esa postura se sumó el presidente azulgrana, Joan Laporta, quien no dudó en respaldar públicamente a su equipo.
“El arbitraje fue una vergüenza. Es intolerable lo que nos han hecho”, declaró Laporta, quien además felicitó al conjunto colchonero, pero insistió en que las decisiones del árbitro Clément Turpin y del VAR marcaron la eliminatoria. El dirigente también recordó acciones polémicas del partido de ida, señalando un penalti no sancionado y una expulsión que, a su criterio, fue excesiva.
Las críticas se extendieron también al duelo de vuelta, donde Laporta enumeró varias jugadas que considera determinantes: “Eric García no era el último hombre, el gol de Ferran era válido, el penalti a Dani Olmo fue claro y la agresión a Fermín es inadmisible”, sostuvo, visiblemente molesto. Además, confirmó que el club volverá a presentar una queja formal ante la UEFA.
En medio de la polémica, Laporta también respondió a quienes acusan al Barça de verse favorecido por los arbitrajes en el pasado, en referencia al ‘caso Negreira’. “Son unos sinvergüenzas. Solo tienen que ver esta eliminatoria”, disparó el mandatario.
Por su parte, Raphinha intentó rebajar la tensión tras sus gestos hacia la afición rival durante el partido, cuando lanzó un desafiante “pa’ fuera”. El brasileño ofreció disculpas públicas en redes sociales: “Fue un acto en un momento de tensión, en respuesta a un aficionado que me faltó el respeto. No representa mis valores”, explicó.
El episodio, captado por las cámaras de DAZN, podría acarrear una sanción para el jugador, cerrando así una eliminatoria cargada de polémica dentro y fuera del campo.