
En un encuentro en el Palacio de Gobierno por el Día del Niño, el presidente Rodrigo Paz lanzó un contundente mensaje a los órganos Legislativo y Judicial: priorizar el bienestar de la infancia boliviana por encima de las pugnas políticas y los bloqueos de leyes.
El primer mandatario centró su discurso en la ética del servicio público, acuñando la consigna "hacer el bien" como el eje que debe guiar a todas las autoridades nacionales.
Paz fue enfático al señalar que el futuro de la niñez depende de decisiones técnicas y económicas que actualmente se encuentran en debate en la Asamblea Legislativa Plurinacional.
"Hacer el bien es cambiar la mentalidad en Bolivia, y eso significa que no puedes bloquear todo lo que quieras solo por pensar en política. Hay cosas superiores: los niños son superiores, la patria es superior", afirmó el mandatario ante un auditorio lleno de niños, embajadores y ministros.
El jefe de Estado vinculó directamente la aprobación de normativas estratégicas con la inversión social: "Esas leyes de hidrocarburos, de minería, todas estas cosas que estamos trabajando, son para que se generen recursos que vayan a los colegios y a la salud de ustedes".
El mensaje no fue exclusivo para los parlamentarios. El presidente extendió la responsabilidad al sistema judicial y electoral, instándolos a trabajar en conjunto para garantizar que las normas se cumplan.
"El Ejecutivo tiene que hacer el bien, el Parlamento tiene que hacer el bien, todas las autoridades que están acá... Estoy seguro de que el Parlamento, el Tribunal Supremo Electoral y la Justicia, si todos pensamos en hacer el bien, lo vamos a lograr", aseveró.
Paz cerró su intervención reafirmando que la prioridad absoluta de su gestión es la protección de los menores, independientemente de su origen, recordando que la niñez es un "bien preciado de toda la humanidad".
"No hay Bolivia sin el futuro de ustedes, no hay un destino sin ustedes. El niño boliviano tiene un lugar, tiene futuro y vamos a luchar por ese futuro", concluyó, antes de liderar un masivo eufórico coro de niños que vitorearon el nombre del país frente a la prensa nacional.