Bajo el penoco

El cinismo de la izquierda

| 2026-04-12 00:51:37

La izquierda más rancia de Bolivia ha pegado el grito al cielo con la aprobación de la ley 157, que permitirá a los campesinos empeñar sus tierras y obtener créditos bancarios y que hiere de muerte al último resquicio del feudalismo en Bolivia. Los críticos, estancados en una soberbia intelectual, no conciben que un campesino tenga la inteligencia para progresar sin la tutela de un político. Operan bajo una lógica colonial: creen que el productor es un "minusválido social" al que hay que proteger de sí mismo. Se escandalizan porque, en su fuero interno, están convencidos de que el campesino es tan tonto que correrá a un burdel a gastar su dinero en lugar de invertir en tecnología. La realidad los desmiente. Cuando el campesino migra a la ciudad, pone negocios y prospera, demostrando que lo único que le faltaba era propiedad plena y acceso al crédito. La izquierda teme perder a su "clientela de la miseria". Esta ley es la verdadera descolonización: reconocer que el hombre de campo es un ciudadano libre, capaz de generar su propia prosperidad.