“Son productos que deben ser dispensados con prescripción médica y bajo estricto control de un profesional de salud. Muchos de estos medicamentos están indicados para condiciones y patologías específicas, y no para cualquier persona”, explica la Dra. Nilfa Pérez, farmacéutica y bioquímica, regente de Asuntos Regulatorios en Nexocorp, con amplia experiencia en el uso seguro de medicamentos.
Detrás de las promesas de bajar de peso rápidamente que circulan en redes sociales, crece el uso de medicamentos sin garantías de seguridad. Esta práctica, sin evaluación médica, puede tener consecuencias graves para la salud.
Algunos de los productos que circulan en redes, como la tirzepatida, la semaglutida o la liraglutida, están destinados al tratamiento de enfermedades como la diabetes tipo 2 y otras condiciones metabólicas. No deben ser administrados sin supervisión médica.
Comprar por redes sociales: lo que no se ve
Detrás de publicaciones atractivas o precios más bajos, existen factores críticos que el consumidor no puede verificar. Estas condiciones pueden afectar directamente la seguridad y efectividad de los productos.
“No hay garantía sobre el origen, la calidad ni la conservación del medicamento. Puede tratarse de productos falsificados, mal almacenados o con dosis incorrectas”, advierte la especialista.
Este riesgo es global. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que al menos 1 de cada 10 medicamentos en países de ingresos bajos y medios es subestándar o falsificado, y que estos productos suelen circular en canales no regulados como internet.
Cuando el riesgo escala
El uso de estos medicamentos puede generar efectos adversos, como náuseas, vómitos o diarrea, descritos por los fabricantes. La administración sin supervisión profesional, el riesgo aumenta y puede evolucionar hacia complicaciones más serias.
“Un uso inadecuado puede intensificar los efectos adversos, comprometer órganos y retrasar la detección de complicaciones graves”, señala la Dra. Pérez.
Las alertas internacionales refuerzan esta preocupación. Datos de la autoridad regulatoria del Reino Unido (MHRA) indican que, entre 2007 y octubre de 2025, se registraron 1.296 reportes de pancreatitis asociados a estos medicamentos, incluidos 19 casos fatales.
En Bolivia, la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnologías en Salud (AGEMED) también ha emitido alertas sobre este riesgo, advirtiendo que el uso inadecuado de estos fármacos —especialmente sin supervisión médica o con fines de pérdida de peso sin indicación clínica— puede derivar en pancreatitis aguda, incluso en cuadros de alta complejidad.
La cadena de frío: el riesgo silencioso
Uno de los factores más críticos, y menos visibles, es la conservación. Estos medicamentos deben mantenerse entre 2 y 8 grados para garantizar su estabilidad y eficacia.
Si no se respeta la cadena de frío, pueden perder sus propiedades. En compras por redes sociales, no es posible verificar las condiciones de almacenamiento adecuadas.
Cómo reducir riesgos
Para proteger la salud, la especialista recomienda tomar medidas básicas. Estas acciones permiten reducir la exposición a productos inseguros:
Comprar únicamente en farmacias autorizadas.
Verificar el registro sanitario.
Exigir receta médica cuando corresponda.
Revisar lote y fecha de vencimiento.
“El acceso seguro a medicamentos no es un detalle menor, es una condición esencial para su eficacia y para la salud de las personas”, concluye la Dra. Pérez.