
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que evaluará un posible alto el fuego con Irán únicamente si se reabre el estrecho de Ormuz, uno de los corredores estratégicos más importantes para el comercio energético global.
A través de su red Truth Social, el mandatario aseguró que Irán habría solicitado una tregua, aunque condicionó cualquier decisión a que la vía marítima esté “abierta, libre y despejada”, en referencia a la actual situación de bloqueo en la zona.
“El nuevo presidente del régimen iraní, mucho menos radicalizado y más inteligente que sus predecesores, acaba de pedir un alto al fuego”, escribió Trump, sin precisar a qué autoridad iraní se refería específicamente.
En ese contexto, el líder estadounidense subrayó que su administración mantendrá las operaciones militares mientras no se cumplan las condiciones exigidas, intensificando la presión sobre Teherán en medio de la escalada del conflicto.
Trump incluso advirtió sobre posibles ataques a infraestructuras estratégicas iraníes si no se alcanza un acuerdo, reforzando su postura de fuerza frente a la república islámica.
Sin embargo, Irán negó de forma categórica haber solicitado un alto el fuego, desmintiendo las declaraciones del mandatario estadounidense a través de canales oficiales.
La embajada iraní en España calificó la afirmación como falsa, mientras que el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, sostuvo que las declaraciones de Trump son “infundadas”.
La incertidumbre también se extiende sobre la identidad del supuesto interlocutor iraní mencionado por Trump, en un escenario donde coexisten distintas figuras de poder en el país.
Entre ellas destacan el líder supremo, Mojtaba Jamenei, quien no ha autorizado negociaciones con Washington, y el presidente Masoud Pezeshkian, que recientemente expresó disposición a poner fin a la guerra bajo ciertas garantías.
En paralelo, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araghchi, había señalado que no existen motivos para entablar negociaciones con Estados Unidos, lo que evidencia divisiones en el discurso diplomático.
Trump también adelantó que podría anunciar novedades en un discurso a la nación, mientras proyecta una posible retirada de las operaciones en Irán en un plazo de “dos o tres semanas”.
El conflicto, iniciado el pasado 28 de febrero, tiene como eje central el control del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, convirtiéndolo en un punto crítico para la estabilidad económica global.