
Minutos antes de las 11:00, el rey de España, Felipe VI, llegó a la plaza Murillo, centro del poder político de Bolivia, para reunirse con el presidente Rodrigo Paz.
El monarca llegó al país en el marco de una visita oficial tras su presencia en la investidura del presidente de Chile, José Antonio Kast.
La cita tiene el objetivo de fortalecer el vínculo entre ambas naciones en el contexto de una agenda marcada por temas vinculados al comercio exterior y la cooperación.
El Rey de España saludó a Paz en las gradas de Palacio de Gobierno. Las autoridades del Órgano Ejecutivo se sumaron a la recepción.
El canciller, Fernando Aramayo, anunció que tras la cita el Gobierno boliviano brindará un almuerzo en Palacio Quemado.
La llegada de Felipe VI a la sede de gobierno permitirá a las autoridades bolivianas abordar un conjunto de temáticas, entre ellas la preparación de la agenda del mandatario boliviano para la visita que realizará más adelante a países de Europa, explicó Aramayo el martes.
Se prevé que el monarca español deje el país a las 17:00, cuando su avió despegue del Aeropuerto Internacional de El Alto.