
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió este jueves que la selección de Irán no participe en el próximo Mundial de fútbol que se disputará en Norteamérica, argumentando que su presencia podría representar un riesgo “para su propia seguridad”, en medio de la creciente tensión bélica en Oriente Medio.
Las declaraciones del mandatario contrastan con lo dicho apenas dos días antes durante una reunión en la Casa Blanca con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, cuando aseguró que el combinado iraní sería bienvenido a competir en el torneo.
“La selección nacional de fútbol de Irán es bienvenida al Mundial, pero realmente no creo que sea apropiado que estén ahí, por su propia vida y seguridad”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
Infantino reveló esta semana que durante el encuentro del martes con el mandatario estadounidense ambos analizaron la “situación actual en Irán”. Tras la reunión, el dirigente deportivo reiteró que el presidente norteamericano había expresado que el equipo iraní sería “por supuesto bienvenido” en la cita mundialista.
Se trata de la primera ocasión en que el titular de la FIFA se pronuncia públicamente sobre el conflicto iniciado el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva militar contra Irán, lo que elevó la tensión en la región.
La relación entre Trump e Infantino ha sido cercana en los últimos años. En diciembre, el dirigente del organismo rector del fútbol mundial creó el Premio de la Paz de la FIFA y se lo otorgó al mandatario estadounidense.
En paralelo, Trump solicitó esta semana al gobierno de Australia que concediera asilo a varias jugadoras de la selección femenina iraní que se encontraban en ese país.
Las futbolistas temían posibles represalias al regresar a Irán después de negarse a cantar el himno nacional antes de un partido de la Copa Asiática. Finalmente, Australia decidió otorgar asilo a las cinco jugadoras que optaron por permanecer en su territorio.