
Israel ordenó la evacuación inmediata de los suburbios del sur de Beirut, una medida que obligaría a desplazarse a unas 700.000 personas, cerca de la mitad de la población del área metropolitana de la capital libanesa, en medio de la intensificación de su ofensiva contra la milicia chií Hezbolá.
La orden fue anunciada por el portavoz militar israelí en árabe, Avichay Adraee, quien pidió a los residentes abandonar sus hogares “para salvar sus vidas”, en lo que analistas y organizaciones locales consideran un castigo colectivo contra una población civil que no participa en las decisiones militares del grupo armado.
El anuncio provocó escenas de pánico en los barrios de Dahiye, el extenso cinturón suburbano al sur de Beirut, donde miles de personas salieron de sus casas en cuestión de minutos ante el temor de una nueva ola de bombardeos israelíes.
Las calles se colapsaron rápidamente mientras familias enteras intentaban huir en vehículos particulares o a pie. Testigos relataron que personas con movilidad reducida eran arrastradas en scooters y que vecinos pedían ayuda por redes sociales para evacuar a ancianos y enfermos.
La medida se produce tras varios días de intensos ataques aéreos israelíes en territorio libanés. Según el Ministerio de Sanidad de Líbano, en los últimos cinco días los bombardeos han dejado al menos 217 muertos y más de 800 heridos.
La Agencia de la ONU para los Refugiados reportó que más de 100.000 personas ya se encuentran desplazadas en más de 400 refugios improvisados en todo el país, mientras que unos 50.000 sirios que vivían en Líbano han regresado precipitadamente a Siria ante el deterioro de la seguridad.
La ofensiva también incluye otras órdenes de evacuación en el sur del país. El ejército israelí exigió vaciar la zona al sur del río Litani, donde residen cerca de 250.000 personas, además de extender la advertencia a municipios del valle de la Bekaa.
Autoridades israelíes sostienen que los ataques buscan neutralizar infraestructuras de Hezbolá, organización respaldada por Irán. Sin embargo, investigadores y académicos locales sostienen que los bombardeos afectan principalmente zonas civiles densamente pobladas.
Mona Harb, profesora de Estudios Urbanos de la Universidad Americana de Beirut, afirmó que durante la ofensiva de 2024 se registró un patrón de ataques cerca de hospitales y escuelas, lo que generó un clima de terror que empuja a la población a abandonar sus barrios.
Datos del Beirut Urban Lab indican que la mitad de los bombardeos anunciados por Israel ese año impactaron cerca del 75% de los centros médicos de la zona y que el 90% se produjo en las proximidades de centros educativos.
Mientras tanto, Israel asegura haber lanzado desde el lunes 26 oleadas de ataques contra lo que describe como “centros de comando” y edificios utilizados por militantes de Hezbolá en los suburbios de Beirut.
En medio de la incertidumbre, miles de familias pasan la noche al aire libre o buscan refugio en zonas más seguras de la capital, temiendo que la ofensiva convierta los barrios del sur de Beirut en un nuevo escenario de devastación similar al vivido en la Franja de Gaza.