
El Benfica ultimó este martes su preparación en el estadio Santiago Bernabéu en la antesala del decisivo duelo ante el Real Madrid, con la presencia de su técnico, José Mourinho, y del argentino Gianluca Prestianni, ambos protagonistas en la previa por diferentes sanciones.
El último entrenamiento del conjunto portugués antes del partido de vuelta de la eliminatoria previa a los octavos de final de la Liga de Campeones estuvo marcado por el regreso de Mourinho al coliseo blanco, escenario que no pisaba desde su salida del Real Madrid al término de la temporada 2012-2013. El entrenador encabezó en solitario la salida de su equipo al césped antes de reunirse con su cuerpo técnico.
Sin embargo, el reencuentro no será completo. Mourinho fue expulsado en el encuentro de ida, disputado el martes 17, y no podrá sentarse en el banquillo visitante este miércoles. La sanción se produjo en el minuto 86, cuando el árbitro francés François Letexier le mostró la tarjeta roja tras sus airadas protestas por una acción sobre Richard Ríos, en la que reclamaba la segunda amarilla para Vinícius Júnior. Aún está por definirse desde dónde seguirá el compromiso.
Pese a la sanción, el técnico portugués podía comparecer en la rueda de prensa previa, aunque optó por delegar la atención a los medios en su asistente y compatriota João Tralhão, tal como permiten las normas de la UEFA.
En esa comparecencia, el club evitó pronunciarse sobre el denominado “caso Prestianni” y remitió a los comunicados oficiales y a las declaraciones de su presidente, Rui Costa, quien también estuvo presente durante la práctica en Madrid.
Prestianni, por su parte, se entrenó con normalidad pese a estar suspendido provisionalmente por la UEFA, tras ser acusado de proferir insultos racistas contra Vinícius Júnior en el partido de ida.
El delantero brasileño denunció que el argentino le llamó “mono”, lo que motivó la activación del protocolo contra el racismo y la interrupción del encuentro durante diez minutos. El Benfica recurrió la decisión del organismo europeo y apura las opciones para que el futbolista pueda estar disponible, aunque su participación en el partido de vuelta es, por ahora, incierta.