Santa Cruz

Motoclub Cruceño renueva su directiva para la gestión 2026-2028

Johnny Nogales fue elegido presidente por unanimidad durante la Asamblea Ordinaria, que también designó al Tribunal de Honor y ratificó el compromiso institucional con el motociclismo regional y nacional.

Santa Cruz | Agencia | 2026-02-05 07:09:00

En el marco de su Asamblea Ordinaria, el Motoclub Cruceño eligió por unanimidad a su nuevo directorio, que estará al frente de la institución durante la gestión 2026–2028. La reunión se realizó este martes con la participación de los asociados y en cumplimiento de los estatutos vigentes.

La nueva directiva quedó conformada por Johnny Nogales como presidente; José Rivero, vicepresidente; Ramiro Rivero, secretario general; Jorge Harriague, tesorero; Juan Pedro Indaburo, secretario de Relaciones Internas; y Ricardo Rosales como vocal.

Durante la misma asamblea, la institución designó a los miembros del Tribunal de Honor, integrado por Sergito Suárez, Luis Lavayen y Rodrigo Bedoya, además de nombrar a Leo Fleig como auditor.

El Motoclub Cruceño, anteriormente conocido como Moto Club Santa Cruz, es una entidad sin fines de lucro con 29 años de trayectoria, reconocida oficialmente y con personalidad jurídica. Su labor está orientada a la promoción, organización y fortalecimiento del motociclismo deportivo y recreativo en Santa Cruz y en el país.

Entre sus principales actividades destaca la organización anual del Enduro del Oriente, una competencia de alcance nacional que recorre rutas regionales y reúne a pilotos de diversas categorías, con participación de motociclistas bolivianos y extranjeros. Asimismo, la institución apoya la presencia de sus representantes en campeonatos locales y nacionales.

En el acto también se entregaron los Certificados de Aportación, documentos que acreditan formalmente la calidad de asociados y reflejan el compromiso de los miembros con el sostenimiento y desarrollo del Motoclub.

El nuevo presidente resaltó el desprendimiento y esfuerzo colectivo de los asociados, quienes mediante aportes personales lograron la compra de terrenos y la construcción de una sede institucional propia. Este espacio se ha consolidado como punto de encuentro para motociclistas que visitan la región y como un símbolo de orgullo para la comunidad motociclista y para Santa Cruz.