
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, señaló que el principal desafío del gobierno este año es la transformación productiva del país y afirmó que, para lograrlo, se deben modificar leyes fundamentales para atraer inversión.
“Hidrocarburos, minería, energía, ley de inversiones y otras más que van a permitir mostrar que Bolivia es un país confiable, donde hay seguridad jurídica, donde prima el Estado de derecho y donde las grandes oportunidades que tenemos en términos de los sectores que acabo de mencionar, pueden atraer inversión, generar exportaciones y finalmente progreso para la gente”, afirmó Lupo en entrevista con Unitel.
Añadió que, para alcanzar ese objetivo, también se requiere reducir la inflación y generar empleos.
Debido a que la modificación de leyes debe ser tratada por la Asamblea Legislativa Plurinacional, Lupo aseguró que se deben crear las condiciones para demostrar al país y a los parlamentarios que realizar esos cambios normativos es “nuestra responsabilidad”.
El ministro indicó que, a causa de las gestiones del MAS, el país permanece sujeto a normativas y leyes heredadas del populismo que —según dijo— buscan evitar inversiones, imponer extorsiones, establecer trabas burocráticas y consolidar el “Estado tranca”.
“Este es el desafío y creemos que la clase política y la asamblea vamos a tener como interlocutores esta misma visión y vamos a poder comprender que la visión compartida de esta nueva Bolivia es fundamental e indispensable”, agregó.
Encuesta
Lupo también se refirió a unaencuestarealizada por Ciesmori, que indica que el 68 % de los consultados considera que el país va por buen rumbo gracias a las medidas implementadas por el gobierno.
“La verdad es que esperábamos un acompañamiento de esta naturaleza pero no tan contundente porque siempre es difícil asumir una medida que tiene un costo, un costo para la gente, un costo en inflación pero que la madurez de la gente y ese compromiso con el gobierno es fundamental”, afirmó Lupo y resaltó la madurez con la que la población asimiló el levantamiento de subsidios.
La encuesta, realizada el 26 de enero en las ciudades de El Alto, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra y difundida anoche por Unitel, señala que el presidente Rodrigo Paz tiene 65 % de popularidad y que el vicepresidente Edmand Lara cuenta con 20 % de respaldo.
“Santa Cruz obviamente acompaña ese cambio porque es la política y la dirección clara en la cual se generan oportunidades, se abren mercados, se deja de estar de espaldas al mundo y se crean oportunidades para los bolivianos”, agregó.
Respecto al bajo respaldo al vicepresidente, señaló que la situación preocupa, ya que fue electo como parte de un binomio. Afirmó que “siempre hemos esperado y siempre hemos mantenido las puertas abiertas para que pueda tener ese compromiso con su gobierno, con el gobierno en el cual fue electo como parte del binomio, pero claramente cualquier actitud contraria a esa la gente también la rechaza”.
Agregó que la población busca trabajar en paz, progresar, tener nuevas oportunidades y no estar expuesta a un “show mediático” que —según dijo— es negativo y genera señales contrarias.
Lara, de manera frecuente, utiliza sus redes sociales para lanzar críticas y hasta insultar al presidente Paz y al gobierno.