
El mismo día en que el vicepresidente Edmand Lara ofrecía una señal de reconciliación al presidente Rodrigo Paz, el segundo mandatario abrió un nuevo frente de confrontación dentro del oficialismo al protagonizar un cruce de amenazas y acusaciones con el diputado del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Ricardo Rada.
El conflicto estalló luego de que Rada observara a Lara y a su esposa, la diputada Diana Romero, de incurrir en presuntos actos de corrupción, al cobrar sueldos del Estado sin cumplir funciones legislativas. Según el legislador cruceño, ambos habrían percibido recursos públicos sin justificar su trabajo parlamentario.
La reacción del vicepresidente se produjo después de que su esposa sufriera una aparente descompensación de salud y fuera evacuada a una clínica en Santa Cruz, ciudad donde participaba de una reunión parlamentaria. En ese contexto, Lara emitió un discurso amenazante contra Rada, a quien responsabilizó por el estado de salud de la diputada Romero.
Lara anunció el inicio de acciones legales y lanzó una advertencia directa: dijo que estaba dispuesto a enfrentarlo “cara a cara” y, de ser necesario, “de hombre a hombre”, afirmando que le “enseñaría a Ricardo Rada Ceballos a respetar a una mujer”.
Asimismo, acusó a Rada de actuar con cobardía y sostuvo que su esposa no incurre en nepotismo, ya que fue elegida democráticamente por Santa Cruz y cumplió con todos los requisitos legales para postular. Aclaró que el vínculo conyugal no constituye delito alguno.
Sin embargo, la diputada Diana Romero también advirtió con iniciar acciones legales por un presunto caso de acoso político. Frente a ello, Rada emitió un comunicado público en el que negó tal intención y reafirmó su compromiso con la ética, la no violencia y la fiscalización, aunque insistió en denunciar hechos de corrupción o el mal uso de la confianza ciudadana en la Asamblea Legislativa.
El comunicado, no obstante, fue solo el inicio del intercambio. Rada afirmó que “es un acto de corrupción cobrar un sueldo sin justificarse” y sostuvo que el pueblo boliviano paga al vicepresidente “no para hacer TikTok y turismo, sino para que cumpla sus funciones y no deje botado el cargo”.
Lejos de sentirse intimidado, el diputado del PDC aseguró que no dejará de fiscalizar y acusó a Lara y a su esposa de percibir más de 20.000 bolivianos mensuales cada uno, además de haber cobrado alrededor de 20.000 bolivianos en viáticos el mes anterior. “Son cerca de 70.000 bolivianos que salen del bolsillo de los ciudadanos para una pareja que no justifica su trabajo y se dedica al turismo y al TikTok”, afirmó en declaraciones a un medio televisivo de Santa Cruz.
Rada también observó la salida del país del vicepresidente y anunció que presentará una petición de informe oral a la Cancillería para conocer si dicho viaje se realizó conforme a norma o si existió un eventual abandono de funciones, con miras a un posible juicio de responsabilidades.
Ratificó sus críticas a la diputada Romero por reiteradas inasistencias a las sesiones del pleno y por realizar viajes de turismo junto al vicepresidente, asegurando que continuará con su labor de fiscalización “tal como manda la Constitución y las leyes”.