
Cuba enfrenta una nueva amenaza económica tras la cancelación de un cargamento de petróleo proveniente de México, lo que agrava la crisis energética que ya afecta a la isla desde la reducción del suministro venezolano.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, no aclaró si los envíos futuros de crudo continuarán, aunque aseguró que la ayuda humanitaria se mantiene y que cualquier decisión será soberana.
La interrupción de los envíos mexicanos, que desde 2023 proveyeron a Cuba alrededor de 17.200 barriles diarios de crudo y 2.000 de productos refinados, podría convertir un racionamiento duro en una asfixia total, según expertos.
Estados Unidos ha intensificado la presión sobre La Habana. El secretario de Estado Marco Rubio calificó la situación cubana como “un desastre” y advirtió que el Gobierno de la isla debería estar preocupado, mientras el expresidente Donald Trump sostuvo que “Cuba está a punto de caer”.
Analistas coinciden en que la combinación de la reducción de suministros venezolanos y la posible interrupción mexicana amenaza con desmoronar la capacidad del régimen para sostener servicios básicos, energía y transporte.
La población cubana ya sufre apagones recurrentes, escasez de gas doméstico y transporte limitado. Muchos hogares carecen de electricidad para cocinar o alimentar electrodomésticos, y el deterioro del poder adquisitivo se intensifica ante la inflación y la escasez.
Casos como el de Valentina, Milena y Yeilín, tres niñas conectadas a respiradores, evidencian la dependencia crítica de la electricidad y la urgencia de suministros para sobrevivir, movilizando campañas de crowdfunding para generadores domésticos.
La falta de divisas complica la adquisición de petróleo en el mercado internacional, pues Cuba requiere recursos financieros y logística costosa para mantener las importaciones y sostener sectores clave como turismo y producción de níquel.
Expertos como Omar Rachedi y Antonio López Vega señalan que, aunque México aún no ha decidido cortar permanentemente el suministro, un recorte prolongado sin reemplazo podría desencadenar una crisis generalizada de abastecimiento y gobernabilidad.
La presión sobre Claudia Sheinbaum se intensifica por factores políticos externos, incluyendo la influencia de Estados Unidos y la importancia del voto cubano en Florida en las elecciones intermedias estadounidenses de 2026.
Dentro del partido Morena, algunos dirigentes se muestran proclives a mantener la cooperación con Cuba, mientras otros temen que continuar los envíos aumente las tensiones con Washington.
En el escenario más extremo, un corte prolongado de crudo convertiría la crisis energética en una emergencia económica y social total, cumpliendo la advertencia de Trump de que Cuba podría estar “a punto de caer”, según coinciden varios analistas.