
La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) reveló un grave episodio de espionaje institucional ocurrido hace más de una década en su sede de Luque, Paraguay. Según la denuncia, una cámara oculta instalada en la tesorería del organismo transmitía en tiempo real hacia una oficina ubicada en Santa Cruz de la Sierra.
La información fue dada a conocer por el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, durante el discurso que ofreció en el acto conmemorativo por sus diez años al frente de la entidad rectora del fútbol sudamericano.
“Yo pensé que los presidentes de Conmebol no se iban y se quedaban para siempre. Todos los días era una sorpresa. En uno de esos días nos enteramos de que había una cámara oculta en la tesorería, que transmitía en directo a una oficina en Santa Cruz de la Sierra. Ahí nos dimos cuenta de lo vulnerables que estábamos”, relató Domínguez ante los invitados especiales.
Antes de la llegada del dirigente paraguayo a la presidencia, la tesorería de la Conmebol estaba a cargo del boliviano Carlos Chávez (+), quien asumió ese rol tras la gestión de Romer Osuna Áñez (+), uno de los hombres fuertes de la confederación y estrecho colaborador del entonces presidente Nicolás Leoz. Chávez fue detenido en julio de 2015, en medio de investigaciones por presuntos hechos de corrupción.
Pese a dejar la tesorería, Osuna continuó formando parte de la cúpula dirigencial del organismo, luego de ser designado por Chávez como administrador de las finanzas de la Conmebol.
Domínguez también recordó el delicado estado en el que encontró la institución al asumir en enero de 2016. “Donde hoy ven una cancha de fútbol, había un helipuerto”, afirmó, graficando el nivel de distorsión y privilegios que existían en la gestión anterior.
El presidente celebró una década de conducción que calificó como histórica, marcada —según indicó— por la recuperación institucional, la modernización del fútbol sudamericano y un crecimiento sostenido respaldado por solvencia patrimonial.
“Estos diez años demuestran que, cuando se trabaja con reglas claras y visión de futuro, el fútbol sudamericano puede crecer con solidez y competir al más alto nivel mundial”, concluyó.