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Amaral revela amenazas para salir de Oriente: “Raldes se portó muy mal conmigo”

Amaral y Ronald Raldes dividen caminos tras la recisión de contrato en Oriente.
Deportes | Luis Lijerón Nuñez | 2026-01-26 17:01:00

El futbolista uruguayo Rodrigo Amaral rompió el silencio tras la rescisión de contrato con Oriente Petrolero y lanzó duras acusaciones contra la dirigencia del club. Aseguró que fue presionado para firmar su salida bajo amenaza de permanecer seis meses entrenando sin jugar. En ese contexto, señaló directamente a Ronald Raldes, presidente del club refinero, como el principal responsable de su alejamiento.

“Me terminaron amenazando que si no firmaba por los tres meses (de días trabajados) me iba a quedar ahí entrenando seis meses. Yo les dije: ‘se están olvidando de que yo soy FIFA’. Si intimaba, no cobraba tres meses, cobraba nueve. Estoy siendo demasiado bueno. Es la plata de mi familia y de mis hijas, pero estaban jugando con la necesidad de uno”, declaró Amaral en el programa Astro.

El mediocampista se había integrado a la pretemporada de Oriente, pero no logró completar la primera semana de trabajo. Según relató, el nuevo entrenador verdolaga, David Gonzáles, comunicó a la dirigencia que no lo tendría en cuenta para la temporada 2026.

Posteriormente, Amaral fue citado a una reunión con miembros de la dirigencia y el cuerpo técnico, donde le explicaron los motivos de la decisión. El jugador afirmó que entendió la postura futbolística del entrenador, aunque recordó que su contrato con el club se extendía hasta junio y que aún quedaban asuntos económicos por resolver.

De acuerdo con su versión, el club le adeudaba tres cuotas correspondientes a la gestión pasada, además de los seis meses de contrato que seguían vigentes. Sin embargo, aceptó —según sus palabras, de manera forzada— cobrar únicamente hasta el último día trabajado, considerando la delicada situación económica de la institución.

“Al único que le agradezco es a Christian Figueroa (director general de Oriente), que estuvo atendiéndome todo el tiempo. Pero Raldes, la verdad, se portó muy mal conmigo desde el primer día. Nunca atendió el teléfono. Yo siempre tuve predisposición para arreglar porque sabía cómo estaba el club”, concluyó el futbolista.