
Con el objetivo de frenar el incremento del robo de cables, medidores de agua, tapas de alcantarilla y otros materiales destinados a la venta como chatarra, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) y empresas prestadoras de servicios sostuvieron una reunión de coordinación este miércoles.
El coronel Gilmar Valencia Fernández, director de la FELCC en Santa Cruz, informó que el encuentro permitió establecer una mesa de trabajo y talleres conjuntos para unificar criterios legales y operativos, de modo que las denuncias por este tipo de hechos sean tipificadas como atentados contra los servicios públicos.
“Queremos que todos hablemos un mismo idioma: la Policía, la Fiscalía, la Alcaldía y los directores de las Estaciones Policiales Integrales (EPI), para que cuando ingresen denuncias por estos robos se les dé el tratamiento legal correspondiente”, señaló Valencia.
El jefe policial destacó la importancia del rol municipal, ya que la Alcaldía regula el funcionamiento y otorga permisos a las chatarrerías. “Necesitamos saber cuántas existen, dónde están ubicadas y qué requisitos se les exige para operar. Con esa información, la Policía podrá trabajar de manera más efectiva”, explicó.
Según datos manejados por las autoridades, los materiales robados —como cables, fierro, tapas de alcantarilla y medidores— son acopiados y vendidos a empresas, e incluso trasladados fuera del país, presuntamente a Perú. Además, se evidenció la existencia de ofertas públicas en redes sociales como TikTok, donde se fija el precio por kilo de cobre o fierro, lo que incentiva estos delitos.
Alerta de las empresas afectadas
Durante la reunión participaron representantes de la Secretaría Municipal de Obras Públicas (SMOP), Saguapac, CRE, COTAS, TIGO y la Ferroviaria Oriental S.A., todas afectadas por el robo de infraestructura esencial como rieles, medidores, cables y equipamiento de servicio.
Saguapac, una de las empresas más perjudicadas, informó que se registran entre 150 y 200 robos de medidores por mes, una cifra que impacta directamente en la continuidad y calidad del servicio de agua potable.
“Recomendamos a nuestros asociados y usuarios proteger sus medidores. Sabemos que las tapas de alcantarilla se venden como fierro y los medidores por el cobre que contienen. El aumento del precio de los metales en el mercado internacional vuelve más atractivo el robo de estos materiales”, afirmó Fernando Suárez, director de medios de Saguapac.
Los participantes coincidieron en que el objetivo principal es sancionar no solo a quienes cometen el hurto, sino también a las empresas o negocios que reciben y comercializan estos materiales - como chatarra- de manera ilegal.
“Esta actividad se convierte en una cadena delictiva que afecta a los servicios básicos y genera un grave daño al bien común”, enfatizaron los participantes.