Recuerdos del Presente

Reportes de la guerra

Reportes de la guerra
Humberto Vacaflor Ganam | Columnista
| 2026-01-11 08:30:20

Dicen que Delcy Rodríguez, hijastra de Illich Ramírez, más conocido como Carlos, el Chacal, cobró los 50 millones de dólares que Estados Unidos ofrecía a quien ayudase a capturar a Nicolás Maduro.

Y que, con su hermano Jorge, presidente del parlamento venezolano, ella maneja los acuerdos secretos con el imperio, para dar la impresión de que el chavismo sigue vivo, aunque pasado por muchas aguas.

Liberar presos políticos y pagar al imperio 40 millones de barriles de petróleo son las primeras señales de este acuerdo secreto, que incluye cláusulas muy confidenciales.

Entre estas últimas, la entrega de los responsables del Cártel de los Soles, comenzando por los militares y todos los que el Pollo Carvajal va nombrando ante la justicia en Nueva York.

El Pollo ha dicho de dónde llegaba la cocaína a Venezuela para ser enviada, vía Cuba, a Estados Unidos, pero el imperio quiere escuchar esos detalles de la boca de Maduro.

Porque, como se sabe, desde Venezuela partían las exportaciones de cocaína a Estados Unidos a pesar de que en ese país no existen plantaciones de coca ni fábricas de clorhidrato.

El Cártel de los Soles se especializa en reexportar la cocaína boliviana, colombiana, ecuatoriana y peruana.

El imperio no sólo quiere saber el origen de esa cocaína, sino los nombres de los proveedores, todos los nombres, porque esto, para quien no lo haya entendido todavía, es una guerra.

Por eso es que el colombiano Gustavo Petro decidió poner las barbas en remojo y presentarse en el imperio por sus propios medios para acordar cómo serán erradicados los más grandes cocales de Sudamérica.

Y el imperio ha acordado con Ecuador tomar posesión del puerto de Manta para responder al pedido del presidente Daniel Noboa, que denuncia cómo la transnacional del narco acosa a su país.

Asimismo, se anuncia la instalación de bases militares en Paraguay, comenzando por la ocupación de la triple frontera, donde opera Hezbollah.

Entretanto, en Bolivia, un helicóptero sobrevoló Lauca Ñ en las últimas horas, como anticipando la llegada de la DEA, lo que puso histéricos a los seguidores del narco-cocalero.

Los asalariados de la industria del narco se ocupan de bloquear las carreteras, lo único que saben hacer, para mostrar que seguirán en la lucha incluso cuando el narco-cocalero haya sido llevado a Guantánamo.

Para que quede muy claro de qué lado está Bolivia en esta guerra, la policía boliviana tiene que capturar al narco-cocalero y las FFAA tienen que sentar soberanía sobre el Chapare.

Se supone, todos lo suponen, también el imperio, que el 8 de noviembre Bolivia cambió de bando en esta guerra, y que ahora está en contra de los narcos.

Habrá que mostrarlo con los hechos.

Siglo21bolivia.com

Humberto Vacaflor Ganam | Columnista