Tribuna

Comenzó fuerte el 2026

Comenzó fuerte el 2026
Javier Gómez Graterol - Religioso y periodista | Religioso y periodista
| 2026-01-10 08:27:04

El 2026 comenzó intenso, por lo menos para todos los comunistas. Duro golpe ha sido dado a esta estructura criminal internacional con la captura de Maduro y, como era de esperarse, ahora sí hablan ellos de “Derechos Humanos”, de injusticia, y de la necesidad de mantener el respeto a la ley. Totalmente predecible, pero no deja de ser risible y de dar vergüenza ajena.

Se dice muy fuertemente que ha sido una gran ventaja que hayan atrapado vivo a Maduro, ya que había órdenes de matarle entre las filas del G2 cubano para que no revelase información de cómo esta estructura tiene tentáculos que llegan hasta el partido Demócrata en los Estados Unidos, el futuro lo dirá.

Muchos amigos y conocidos me preguntan desde fuera cómo está la situación en Venezuela: He de decir que se respira una rara calma. Es como estar en un fin de semana permanente en el cual solo se sale a hacer lo necesario, y se evita en lo posible hacerlo. Los precios de todo se están disparando, principalmente el del dólar, el cual, durante un tiempo había tenido una cierta estabilidad, tanto en el mercado negro como en el dólar “oficial” el del BCV, pero ahora, ya ni lo que queda de la estructura gubernamental puede evitar que se acelere la subida del precio.

En redes sociales circula de todo, incluidas las advertencias de que el gran hermano comunista te está mirando, que debes estar atento porque en cualquier momento alguien por la calle puede detenerte y querer revisar qué cosa estás publicando. El fondo de esto, la llamada ley “Simón Bolívar”, que en su redacción deja mucho al arbitrio y contempla penas de distintas tonalidades y duraciones para lo que se considere traición a lo que ellos llaman patria.

Algunos eventos se suspendieron por mera precaución (como les dije, hay una rara calma) y para otros hay que estar enterándose vía mensaje para saber si van o no.

Se han intensificado también los mensajes de corte religioso y/o esperanzador, principalmente de agradecimiento a Dios, la esperanza en muchos es notoria, aunque las circunstancias, un tanto desconcertantes, no nos permiten del todo saber qué va a pasar.

Cuando me toca acompañar espiritualmente, uno de los denominadores comunes es que la mayoría admite es el de sentirse inseguros ante la situación actual, manifiestan eso eso como sensación de pecado de falta de confianza a Dios y en su divina providencia. También hay manifestaciones de sentirse mal por los sentimientos negativos y los malos deseos.

A todo esto siempre digo: El cristiano no decide lo que le pasa, sí decide cómo ha de reaccionar ante ello. No es lo que sentimos, es lo que hacemos con lo que sentimos. Lo dice el salmo: “Antes que haya palabra en mi boca, he aquí, oh Señor, Tú ya la sabes toda” (Sal 139,4). El Señor sabe lo que sentimos y pensamos, conoce nuestras luces y oscuridades mejor incluso que nosotros mismos, pero también nos dio la capacidad de obrar en contra de lo que sentimos y de reparar nuestras faltas cuando las cometemos. Nos mandó devolver el bien por el mal, bendiciendo a quienes nos maldicen, e incluso no maldecir (Rm 12, 14-18).

Con respecto a las inseguridades que manifiestan, suelo dar el mismo consejo: Jesús le manifestó (en sintonía con Mt 6,33) a la beata María de Alacoque “ocúpate de mis cosas, que Yo me ocuparé de las tuyas”, y les sugiero, con respecto a eso, cambiar sus inseguridades por promesas. Por mencionar un caso: María de Alacoque recibió 12 promesas para quienes practicasen la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, que son altisimamente compatibles y combinables con las 15 promesas que le hizo la Virgen María a quienes rezan el rosario, al Beato Alano de la Rupe. Le sugiero a todo aquel que sienta alguna incertidumbre comenzar averiguando estas promesas, fáciles de conseguir en internet.

Por último, hay que recordar que todo este proceso de cambios en el mundo ha de ser acompañado con muchísima oración de nuestra parte, a fin de cuentas es Dios quien es el Señor de la historia, quien asume nuestro libre albedrío hasta las últimas consecuencias, quien mejor sabe cómo ha de conducir la historia. Dijo alguna vez Everett W Reimer hablando sobre la libertad humana: “Dios ha apostado por la humanidad, y muchas veces ha perdido, pero sin esta apuesta no habría humanidad”. Dios con nosotros.

Javier Gómez Graterol - Religioso y periodista | Religioso y periodista