
“Bolivia empieza a ser parte de una lucha antidrogas en un esquema internacional y yo celebro realmente eso, celebro que venga la DEA”, señaló el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, al confirmar que ya está en marcha la cooperación con la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés).
“Bienvenida la DEA porque nos ayuda a trabajar en una lucha que ya de por sí estaba muy debilitada en el pasado, en las gestiones anteriores”, agregó Justiniano, citado por la red Unitel.
Añadió que el trabajo de la DEA se realiza de manera coordinada con la Policía Boliviana y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN). Una de las labores es la recopilación de información técnica y operativa.
En 2008, el gobierno de Evo Morales determinó la expulsión de la DEA del país, aduciendo que cometía intromisión y alegando que debería existir soberanía en la lucha contra el narcotráfico.
La confirmación de la presencia de la DEA en Bolivia ya generó repercusiones. “Por los medios me he enterado que (la DEA) ha llegado, pero si no ha llegado, tiene que llegar. Necesitamos el apoyo del organismo internacional para poder terminar con el narcotráfico”, señaló el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, al respaldar la presencia en el país de la agencia antinarcóticos de Estados Unidos. Destacó que la DEA es reconocida por su trabajo para romper las cadenas de producción y comercialización de droga.
El dato más actualizado sobre el cultivo de la hoja de coca en Bolivia, que una parte es desviada la producción de cocaína, señala que en el país en el 2024 había 34 mil hectáreas, un 10 % más que en el 2023. Además hay 12 mil hectáreas más respecto al tope legal de 22 mil hectáreas.