Recuerdos del Presente

Un feriado sospechoso

Un feriado sospechoso
Humberto Vacaflor Ganam | Columnista
| 2026-01-04 00:04:00

Es probable que en el curso del año 2026 se pueda descubrir por qué el gobierno de Rodrigo Paz decidió mantener como día feriado el 22 de enero, aniversario de la asunción de Evo Morales en 2006.

Estuvo a punto de anularlo la semana pasada, con lo que hubiera quedado en claro que su gobierno nada tiene que ver con el narcococalaero, pero algo le hizo cambiar de idea, y así dejó intacta la duda de esa relación.

Lo que se comenta en los círculos políticos es que el narcococalero hizo una advertencia muy clara al gobierno de Paz Pereira: que todo podrá hacer, menos algo que pueda anular el estatus de “plurinacional” que tiene el Estado boliviano desde aquel enero.

Norma Piérola asegura que se trata solamente de un decreto, el 403, que manda aquello del Estado compuesto, supuestamente, por tres docenas de pequeñas naciones, de cuya existencia nadie tiene conocimiento.

Por lo tanto, según Piérola, eso se podría revertir con otro decreto supremo, y todos nos olvidaríamos del extraño sobrenombre que el masismo decidió ponerle a Bolivia.

Lo que se sabe es que por aquellos días llegó a Bolivia el político español Pablo Iglesias, y propuso que Bolivia cambiara de nombre y se llamara “Estado plurinacional”, porque eso es lo que aspira él a hacer en su país a partir de las autonomías separatistas.

De esa manera es que el esfuerzo que estaba haciendo el país desde 1825 de crear la nación boliviana quedó anulado porque se adoptó una fórmula que, en lugar de propiciar la unidad del país, proclamaba su condición de Estado dividido en supuestamente irreconciliables pequeñas naciones.

¿Cómo operó aquello de Estado plurinacional en la práctica? ¿Esas 36 naciones pequeñas asumieron la nueva realidad que se les había asignado? ¿Cómo se relacionaban esas naciones con el Estado boliviano, o eran ajenas totalmente a él? ¿Alguien se benefició del nuevo estatus de Bolivia?

Nada. Había sido solamente un cliché, un apodo, un sobrenombre, que se le daba a Bolivia para que fuera identificado así por la comunidad internacional de naciones.

Los pasaportes dejaron de decir “República de Bolivia” y pasaron a decir “Estado plurinacional”, para alegría de las imprentas que las editan, y lo hicieron, por supuesto, con sobreprecios, como todo lo que encargaba el gobierno del narcococalero.

La primera pegunta sigue siendo la más inquietante: ¿tiene el gobierno de Rodrigo Paz alguna relación con Evo Pueblo, es decir con el narcococalero?

O decidió resolver esto con un solo golpe: ¿detenerlo y mandarlo extraditado a Estados Unidos?

Siglo21bolivia.com

Humberto Vacaflor Ganam | Columnista