Bajo el penoco

El mejor regalo

| 2025-12-28 08:49:53

El mejor regalo que hemos tenido los bolivianos este fin de año no vino envuelto en papel ni se dejó bajo el árbol. Fue ver surtidores sin colas. Fue saber que, en cualquier momento, podemos cargar combustible y salir de vacaciones sin la angustia de quedarnos varados. Fue, en términos simples y profundos, recuperar la energía. Porque el combustible no es solo un líquido para el motor: es movimiento, trabajo, producción, libertad. Durante años, el modelo nos fue quitando esa energía. Nos acostumbró a la humillación de las filas interminables, a la incertidumbre diaria, al miedo de no poder movernos. Eso también es una forma de empobrecimiento. Claro que cuesta. Todo en la vida cuesta. Este cambio tiene un precio y exige sacrificios. Pero entender eso también es parte del regalo: asumir la realidad con madurez y dejar de vivir de la ilusión del subsidio eterno. Ese esfuerzo nos aleja de un destino oscuro, de terminar como Cuba o Venezuela, donde las colas son permanentes y la esperanza desapareció hace décadas. Este regalo no lo hace el gobierno. Lo hacemos los bolivianos al aceptar una decisión difícil con claridad y responsabilidad.