
El presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, denunció la existencia de mafias y clanes, ligadas a la subvención que se entrega al sector panificador con el fin de mantener el precio.
Sus declaraciones, en las que apuntó a dirigentes sin dar nombres, ocurren en pleno conflicto con un sector de panificadores federados de La Paz y El Alto, que han anunciado un aumento de precio del pan de batalla de Bs 0,50 a Bs 0,80, ante la falta de acuerdo con el gobierno sobre el futuro del subsidio.
Paz anticipó que el gobierno presentará una denuncia penal en la Fiscalía para que investigue e identifique a los implicados en dichos clanes y mafias.
“Clanes mafiosos de productores de pan aprovecharon esos recursos, que podían ir a salud, educación y otras áreas, para generar un negocio a través de Emapa”, sostuvo el primer mandatario este viernes. La estatal Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) es la encargada de dotar los insumos a panificadores, principalmente de La Paz y El Alto. La entidad fue intervenida el jueves por la Fiscalía en un caso abierto por un presunto daño al Estado de más de Bs 95,5 millones.
¿Cuál era el acuerdo para este año?
El anterior gobierno de Luis Arce acordó la entrega para esta gestión de 2,5 millones de bolsas de harina, de 50 kilos cada una, para los panificadores. Además se acordó la dotación de otros insumos como 126 mil quintales de azúcar, 144 mil cajas de manteca de 16 kilos y 48 mil cajas de levadura.
En estos días surgieron cuestionamientos por la entrega de manteca porque este producto no se utiliza para la elaboración del pan de batalla. Por mes Emapa dotaba de 120 bolsas de 50 kilos para los panificadores. El subsidio llegaba a unos 2.000 integrantes en seis de los nueve departamentos del país. En Santa Cruz nunca hubo acuerdo para recibir subvención.
Pulseta por el precio y amenazas a algunos comerciantes
“Son unos abusivos los panaderos; solo necesitan harina y agua para elaborar el pan”, dijo una mujer al cuestionar el incremento. En La Paz la oferta era irregular este jueves y faltaba el pan de batalla, pero había otras variedades a diversos precios.
Una comerciante que seguía vendiendo la unidad a Bs 0.50 denunció hostigamiento de los dirigentes que pretendían imponerle el precio de Bs 0,80.
El político y empresario, Samuel Doria Medina, pidió al gobierno reponer el subsidio al sector y negociar con los panificadores para que el precio no se incremente. "Que diferencie la lucha contra la corrupción y la necesidad de garantizar el precio del principal alimento del pueblo", justificó.