
En una definición dramática, la selección de Portugal Sub-17 se impuso este lunes a Brasil por 6-5 en la tanda de penales, tras empatar 0-0 en los 90 minutos, y se convirtió en finalista del Mundial Sub-17 que se celebra en Catar.
El portero portugués Romário Cunha falló su quinto lanzamiento al mandar el balón por encima del travesaño, lo que dio lugar a la oportunidad para que Brasil sentenciara el juego. Sin embargo, Ruan Pablo estrelló su penal en el poste, lo que obligó a una muerte súbita. Acto seguido, el brasileño Ângelo Cândido falló su remate decisivo, permitiendo que Portugal sellara el pase a la final.
Brasil, una de las favoritas al título, entregó la iniciativa durante gran parte del partido. Su plan pasaba por replegarse, aguantar y tratar de sorprender, aunque ni la ofensiva liderada por Dell, su goleador, logró quebrar a la defensa lusa.
Para los portugueses, este triunfo significa un hito: jugarán por primera vez la final de un Mundial Sub-17. Su rival será Austria, que también hizo historia al alcanzar la definición por primera vez en esta categoría tras dar el batacazo a Italia (2-0).