Bajo el penoco

Cada uno con su ministerio

| 2025-11-15 08:28:11

En Bolivia cada grupo que grita más fuerte pide su propio ministerio. Los mineros quieren ministerio, los ecologistas quieren ministerio, la gente de la “cultura” quiere su propio ministerio. Todos reclaman representación, pero lo que realmente buscan no es política pública, sino una parcela del poder estatal. Crear ministerios se ha convertido en el premio de consuelo que los gobiernos reparten para calmar protestas o asegurar lealtades. Así, el Estado se hipertrofia con estructuras inútiles, nombres grandilocuentes y presupuestos que apenas sirven para sostener burocracias. Detrás del discurso de inclusión o justicia social, se esconde una lógica rentista y corporativa: cada sector busca asegurar cargos, presupuestos y privilegios. El resultado es un país saturado de instituciones que no funcionan. Un Ministerio de Cultura que no genera cultura, un Ministerio de Medio Ambiente que no cuida el medio ambiente, un Ministerio de Minería destinado a proteger a los que contaminan los ríos y destruyen los bosques. En Bolivia estábamos a punto de crear un Ministerio para narcos, contrabandistas y avasalladores. ¿Vamos a seguir en esa lógica?