El Partido Demócrata Cristiano (PDC) y la alianza Libre cierran este miércoles las campañas con miras al balotaje con sendos actos en Tarija y La Paz, respectivamente.
Esta inédita segunda vuelta ha ocasionado además que el periodo proselitista se hubiera extendido como nunca por más de seis meses desde que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) lanzó la convocatoria para la primera vuelta a comienzos de abril.
Rodrigo Paz Pereira escogió su región, Tarija, para culminar su largo camino hacia el balotaje. Allí no ganó en primera vuelta, los sondeos no lo dan como favorito para este domingo, pero él confía en revertir la tendencia.
Asegura que recorrió más de 230 mil kilómetros durante su campaña. El dato, que equivale a dar seis vueltas a la tierra, fue puesto en entredicho.
El lunes culminó su campaña en Santa Cruz con un acto en el Cambódromo, acompañado de su aspirante a la vicepresidencia, Edman Lara. “El 19 de octubre no podemos abandonar a la Patria, el 19 de octubre vamos a construir la mayor victoria del pueblo de Bolivia”, auguró Paz.
El mismo lunes Tuto participó del acto final en Cochabamba donde se lo vio bailar con su esposa Milena e hizo subir a la tarima a su madre Sonia, quien dio unas palabras en quechua a los asistentes. “Vamos a parar la angustia de la inflación. Vamos a traer los dólares para que salgas de las colas (por combustible)”, prometió Tuto, quien estuvo acompañado de Juan Pablo Velasco, su compañero de fórmula. También enfatizó en uno de sus slogans al remarcar que si gana la presidencia Bolivia será un país de propietarios.
El expresidente, que busca volver al poder, escogió La Paz para poner fin al proselitismo. Este departamento, sede del poder político del país, se perfila también como decisivo para el balotaje. En primera vuelta arrasó ahí Paz, pero Tuto apunta a reducir al mínimo posible el margen.
El agravamiento de la crisis de combustibles en el país, desde el martes de la pasada semana, en cierta medida ha mermado la atención y cobertura mediática de la recta final de la campaña.
Desde este jueves rige el silencio electoral con la incertidumbre si habrá diésel y gasolina suficientes para entregar el material para el funcionamiento de las más de 34 mil mesas en todo el país el próximo domingo.