
El Liverpool atraviesa días grises. Después de encajar su primera derrota en la Premier League el pasado fin de semana frente al Crystal Palace, el equipo de Arne Slot volvió a tropezar este martes en la Champions League. Los ‘reds’ cayeron 1-0 en su visita al Ali Sami Yen de Estambul frente a un Galatasaray que fue práctico, intenso y efectivo.
El encuentro se complicó desde temprano. En el minuto 16, un manotazo de Dominik Szoboszlai sobre Barus Yilmaz fue sancionado como penalti. Victor Osimhen, con sangre fría, lo transformó para dar ventaja a los turcos. A partir de ahí, el Liverpool se mostró incómodo, impreciso en la salida de balón y sin ideas claras para superar la presión del conjunto local.
Alisson Becker sostuvo al equipo en varias ocasiones durante la primera parte, pero su noche terminó abruptamente en el 56’, cuando una lesión lo obligó a dejar el campo. En su lugar ingresó Giorgi Mamardashvili, ex del Valencia, que debutó oficialmente en Champions con la camiseta del Liverpool.
El conjunto inglés intentó reaccionar tras el descanso. Jeremie Frimpong y Hugo Ekitiké dispusieron de ocasiones para igualar, y más tarde entraron Mohamed Salah, Alexander Isak y Alexis Mac Allister para darle frescura al ataque. Sin embargo, los ‘reds’ siguieron fallando en la elaboración y apenas generaron peligro real. Incluso un posible penalti sobre Ibrahima Konaté fue revisado por el VAR y desestimado por el árbitro.
El Galatasaray, que venía de ser goleado por el Eintracht Frankfurt (5-1), se recompuso ante su público con un triunfo de prestigio. El Liverpool, en cambio, se marcha de Estambul con preocupación: dos derrotas consecutivas, la lesión de su arquero titular y un calendario exigente, ya que el sábado visitará al Chelsea en la Premier.
Tras dos jornadas de Champions, los ingleses quedan con tres puntos tras su victoria inicial contra el Atlético (3-2), mientras que los turcos se meten de lleno en la pelea al sumar sus primeros puntos.