
El Real Madrid ha confirmado que no estará presente en la gala del Balón de Oro 2025, que se celebrará este lunes en el Teatro del Châtelet de París. La decisión mantiene el boicot iniciado el año pasado, cuando la delegación blanca decidió bajarse del avión a última hora tras conocer que el ganador no sería Vinícius, sino Rodri.
La ausencia más llamativa será la de Kylian Mbappé, principal embajador del fútbol francés en el mundo y uno de los grandes referentes del conjunto madridista. El delantero explicó en declaraciones a CBS, después del último partido de Champions League, que seguirá la ceremonia desde su casa y que su favorito es su compatriota y amigo Ousmane Dembélé.
“Para ganarlo tienes que conquistar títulos, así que mi objetivo es ayudar a mi club a lograr trofeos y después veremos. Seré feliz si Dembélé lo consigue porque es mi amigo y lo he apoyado desde el principio. Lo veré en televisión y espero que él lo gane”, comentó el atacante.
Mbappé es consciente de que no figura entre los principales aspirantes al galardón en esta edición. Tampoco sus compañeros de equipo nominados, Jude Bellingham y Vinícius Junior, acudirán a la gala.
Pese a ello, el delantero francés atraviesa un gran momento. Ha comenzado la temporada con un rendimiento sobresaliente y apunta a ser uno de los favoritos para la próxima edición del Balón de Oro. Su registro de la campaña pasada, con 44 goles en 59 partidos, se vio empañado por la falta de títulos colectivos de peso con el Real Madrid, como la Champions League, LaLiga o la Copa del Rey.