El mundo está experimentando una serie de sacudidas que, a primera vista, podrían parecer inconexas, pero que en realidad son síntomas del retroceso de la izquierda en el poder y de la recuperación de la derecha en la batalla cultural. La izquierda, ahora, parece un animal herido y acorralado, pero no por ello menos peligroso.
A continuación, se presentan algunos de estos síntomas, que van desde lo más frívolo hasta lo más relevante.
1. La batalla cultural en el arte y los videojuegos
Después de que la izquierda arruinara varias franquicias, especialmente en los videojuegos, dictando criterios para afear a los personajes —principalmente a los femeninos— con el pretexto de no "sexualizarlos", las redes sociales se han llenado de cortometrajes de animación creados con inteligencia artificial.
Estos videos muestran a personajes de series y videojuegos clásicos, principalmente mujeres, en versiones animadas y realistas que exaltan la belleza y los atributos de ambos sexos. Se asocian a ideales de perfección y heroísmo, representando una especie de "vuelta a la normalidad" donde el arte y la fantasía crean belleza, entretienen y ofrecen modelos a seguir. Los comentarios a menudo reflejan el deseo de que el cine actual no toque estos clásicos para no convertirlos en panfletos ideológicos y sin alma.
2. La respuesta al narcoterrorismo y el papel de la población
La actual ofensiva contra el narcoterrorismo latinoamericano ha alarmado a muchos políticos, sobre todo en Venezuela. La población, en cambio, parece esperar con una calma resignada, con la actitud de "que pase lo que tenga que pasar". La gente ruega más por su seguridad en caso de una operación militar que por defender a quienes están actualmente en el poder, y el régimen venezolano lo sabe.
3. Ataques a figuras de la derecha y el miedo al diálogo
La muerte de Charlie Kirk en Norteamérica y la de Miguel Uribe Turbay en Colombia, ambos defensores de los valores de nuestra civilización judeocristiana, demuestran un miedo palpable al diálogo y a la argumentación. Lo más lamentable es ver a jóvenes en redes sociales celebrar la muerte de Kirk, el mismo grupo que lamentó que el atentado contra Trump hubiese fracasado.
4. Cambios en la geopolítica y las alianzas de Venezuela
En la actualidad, solo países como Rusia, China e Irán, así como Bielorrusia, Bolivia, Qatar, Corea del Norte, Cuba, Honduras, Nicaragua, Turquía y Siria, afirman estar a favor del gobierno de Maduro. Sin embargo, en sus elecciones más recientes, Bolivia ha mostrado una clara tendencia a querer un cambio de rumbo.
5. La inteligencia artificial y la censura religiosa
Antes era más restrictivo generar imágenes religiosas con inteligencia artificial. Recordamos que la IA generativa de Google fue suspendida inicialmente por haber sido "intoxicada" con criterios de inclusión forzada que la hicieron generar un papa mujer y nazis negros. En el pasado, algunos generadores de imágenes se negaban a crear escenas religiosas, alegando que no querían ser ofensivos. Además, las imágenes que se lograban tenían detalles extraños como distorsiones y símbolos raros.
Aunque Copilot se negó a generar una imagen del diablo "para no herir susceptibilidades", ahora estas inteligencias artificiales pueden crear imágenes de contenido religioso con una estética y belleza aceptables.
6. La lucha de la cristiandad en varios frentes
La guerra entre Rusia y Ucrania continúa, aunque ya no sea tan mediática, lamentablemente, porque nos hemos acostumbrado a ella. Al mismo tiempo, persisten las masacres contra los cristianos en países de mayoría islámica y los ataques y restricciones en los países democráticos (como se vio con la muerte de Kirk, un cristiano conservador). A pesar de esto, muchos cristianos ya se están manifestando.
7. Avances en la defensa de los valores occidentales
Siguen los avances en la lucha contra el aborto. En Colombia, se ha rechazado —aunque parece que el trámite continúa— la petición de que el satanismo, la santería y las prácticas mágicas sean reconocidos como cultos válidos ante la ley. En Nepal la juventud, principalmente, se ha alzado contra la censura de su gobierno a las redes.
Todos estos son síntomas de que la lucha continúa. Sin embargo, no podemos descuidarnos: el mal no descansa y es más fácil destruir que construir. Es crucial seguir poniendo en práctica 1 Timoteo 2, 1-3. Es una de nuestras armas más importantes. Dios con nosotros.