
La era Gennaro Gattuso sigue dando de qué hablar. La selección italiana consiguió este lunes su segundo triunfo consecutivo con el nuevo seleccionador, aunque de manera mucho más sufrida que en el debut. Tras golear 5-0 a Estonia, la ‘azzurra’ se impuso por 5-4 a Israel en un partido de infarto disputado en Debrecen (Hungría), válido por el Grupo I de las eliminatorias rumbo al Mundial 2026.
El resultado coloca a Italia en la segunda posición, con 9 puntos, los mismos que Israel, pero con mejor diferencia de goles. Noruega lidera la serie con 12 unidades en igual número de partidos y perfila el camino directo a la clasificación, mientras que los italianos sueñan al menos con la repesca tras dos mundiales ausentes.
Los primeros minutos fueron un verdadero calvario para Italia. Gianluigi Donnarumma, visiblemente inseguro en sus intervenciones, acumuló errores que contagiaron al resto del equipo. Para colmo, Manuel Locatelli marcó un autogol tras un pase atrás de Dan Biton, adelantando a Israel al 15’.
Pese al nerviosismo inicial, la ‘azzurra’ fue encontrando calma gracias al liderazgo de Nicolò Barella en el medio. El propio Locatelli rozó el empate con un remate al larguero, mientras que Sandro Tonali probó de media vuelta sin fortuna. Finalmente, al 41’, un centro de Barella y un toque de cabeza de Mateo Retegui habilitaron a Moise Kean, que definió cruzado para el 1-1.
El complemento fue un torbellino. Israel volvió a golpear al 52’ con un golazo de Dor Peretz tras asistencia de Manor Solomon, pero dos minutos más tarde Kean respondió con un misil desde fuera del área para el 2-2. La remontada se consolidó al 58’, cuando Matteo Politano aprovechó un lujo de Retegui para marcar el 2-3.
El festival de emociones continuó. Donnarumma volvió a quedar expuesto y Locatelli salvó bajo palos, pero al 81’ apareció Giacomo Raspadori, nuevo fichaje del Atlético, para marcar el 2-4 en su primer balón tocado.
Parecía sentenciado, pero Israel no se rindió: en apenas dos minutos empató con un autogol de Alessandro Bastoni (87’) y un cabezazo de Dor Peretz (89’) que silenció a los italianos.
Cuando el empate parecía definitivo, Tonali apareció en el descuento con un disparo letal para sellar el 4-5 definitivo en un cierre de auténtica locura.
Italia mostró carácter, pero también muchas dudas en defensa y en la portería. Gattuso, sin embargo, celebra otro triunfo que mantiene viva la esperanza de regresar a un Mundial tras ocho largos años de ausencia.