Bajo el penoco

La boca del pez

| 2025-09-07 08:29:05

La incontinencia verbal del capitán Edman Lara se ha convertido en su peor enemigo. Desde que el humo del sorpresivo triunfo electoral se le subió a la cabeza, no ha dejado títere con cabeza: se estrelló contra universidades, líderes opositores, jerarcas de la Iglesia y hasta contra su propio aliado, Rodrigo Paz. Pero con el MAS la historia fue distinta: ni Evo ni Arce recibieron ataques frontales en su primera fase de desborde verbal, lo que levantó sospechas sobre sus vínculos con el oficialismo. Esa ambigüedad, sumada a acusaciones sin pruebas y declaraciones contradictorias —como decir que metería preso a Evo para luego retractarse— ha mellado su credibilidad. Ahora intenta mostrarse frontal contra los masistas, pero lo hace con torpeza y desprolijidad, lanzando acusaciones que no resisten el más mínimo escrutinio. A este paso, la gente no solo empezará a cuestionar sus relaciones políticas, sino también su equilibrio mental. Porque un político que se contradice, que insulta, denuncia y luego se desdice, difícilmente puede inspirar confianza. Y pensar en darle las riendas del país parece más una locura que una opción seria.